El proceso creativo. (Extracto del artículo de Gerrit Gielen)

6 Abr

En los círculos espirituales, el poder del pensamiento positivo parece ser indiscutible, casi sacrosanto; e inclusive se nos dice que creamos nuestra propia realidad. Los autores que escriben sobre este tema nos prometen los resultados más milagrosos. Se nos dice que teniendo los pensamientos correctos; y repitiendo afirmaciones con suficiente frecuencia, podemos crear cualquier cosa que deseemos en nuestro futuro; e incluso transformar eventos negativos y/o traumáticos de nuestro pasado en eventos positivos.
Haber ‘des creado’ el trauma, significa que podemos continuar nuestra vida como si el evento negativo nunca hubiera sucedido.

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A pesar de todo, hay una cantidad de personas que se empeñan muy duramente en usar el pensamiento como una manera de crear una vida mejor para ellas, pero no experimentan mejoría: Ni cura de las enfermedades persistentes, ni riqueza, ni la pareja de su vida que tanto anhelan. ¿Están haciendo algo mal estas personas? Y si los pensamientos positivos afectan nuestra realidad: ¿Los pensamientos negativos tienen el mismo efecto? Frecuentemente tenemos pensamientos y preocupaciones temerosos. Pensemos en las preocupaciones y en la ansiedad que la mayoría de los padres tienen respecto a sus hijos: ¿Llegarán bien a casa? ¿Permanecerán alejados de las drogas? A pesar de esos temores, usualmente todo sale bien. ¿Cuán frecuentemente tenemos pensamientos de pánico sobre alguna ligera dolencia que tenemos, temiendo que haya algo grave en nuestra salud? Generalmente nuestros pensamientos negativos alimentados por el temor, no se convierten en realidad. ¡Tenemos suerte!
¿Entonces nuestros pensamientos no tienen influencia en la realidad que nos rodea? ¿No somos los creadores de nuestra realidad? ¿Acaso el Universo no está interesado en absoluto en nuestros pensamientos positivos ni negativos; y sólo sigue, indiferente, su propio camino? No, Yo no pienso así. Pero la relación entre nuestros pensamientos y la realidad es mucho más sutil que lo que se propone en muchas teorías sobre la Creación de nuestra realidad. Yo argumento que una apropiada comprensión de esta relación debe reconocer el rol de nuestra Alma en el proceso de Creación; y abordar el asunto de cómo podemos apoyar el proceso de Creación conectándonos con nuestra Alma.
¿Quién es el Creador de nuestras vidas?
Para obtener el discernimiento en la relación entre pensamiento y realidad, primero debemos entender qué es la Creación. La Creación es una fuerza que tiene su origen en el nivel de la unidad absoluta: El Todo, la Fuente Primordial, el misterio que llamamos Dios. De esa Fuente no emerge Creación, sino creadores; Seres de muy alto orden a los cuales podríamos llamar Arcángeles (NT. Mejor ‘Elohim’ – singular ‘Eloha’). Son grandes Seres Cósmicos y cada uno representa un aspecto de la Fuente original. Aunque un Arcángel (NT. Eloha) es un Ser magnífico y vasto, no es el todo; no abarca a toda la Creación, pues hay muchos Arcángeles. Consecuentemente, como todos los seres individuales ellos perciben una diferencia entre su Mundo interno (su manera de experimentar la existencia) y el Mundo externo (el resto de la Creación). Ese Mundo interno es único; y consecuentemente con la Creación de los Arcángeles llega a la existencia la individualidad. La experiencia de un Mundo externo infinito, como opuesto a un Mundo interno único, crea la sensación de individualidad.
La distinción entre la realidad interna y la externa también implica los conceptos de espacio y tiempo (NT. Siempre y cuando no nos limitemos al espacio tridimensional y al tiempo lineal). Tan pronto como experimentas que algo existe fuera de ti, eso significa que hay espacio fuera de ti. Desde el punto de vista de los seres externos a ti, tú ocupas un lugar en el mismo espacio; compartes ese espacio, así que de esa manera el espacio se vuelve objetivo. La noción misma de espacio implica que hay diferentes seres con su propia manera subjetiva de experimentar al Mundo externo. Si hubiera sólo unidad, solamente Unicidad, la noción de espacio perdería su significado; no habría interior ni exterior. Además, una vez que tienes a varios seres individuales en un espacio compartido, habrá interacción y comunicación entre ellos. Esto introduce la noción de tiempo. Así que cuando tienes seres conscientes que interactúan, también tienes tiempo, una sensación de tiempo compartido.
Al crear a los Arcángeles, la Fuente Infinita creó la individualidad, la distinción entre la realidad interna y la externa, el espacio, el tiempo; y la posibilidad de interacción y comunicación (NT. La interacción y la comunicación nacen de la separación). Sólo con este paso, fueron puestos los fundamentos de la Creación. A su turno los Arcángeles (Elohim) crean muchos seres nuevos, nuevos creadores que portan parte de la Esencia del Arcángel, pero que también aportan algo único por sí mismos; cada acto de Creación involucra algo nuevo. Los creadores recién nacidos también crean nuevos creadores. Siempre hay nuevos niveles de creadores, lo cual manifiesta nuevas dimensiones de tiempo y espacio. En uno de estos niveles surge el Ser Humano. Todo lo que creamos como seres Humanos es en últimas una parte del proceso más grande de la Fuente que crea una amplia diversidad de creadores, los cuales todos se originaron eventualmente del mismo lugar de Unicidad.
Una de las reglas básicas de este proceso es que como creador, tú puedes crear todo lo que quieras, siempre y cuando esté en armonía con la Fuente Superior que te creó. Para los Arcángeles (NT. Para los Elohim), su Fuente inmediata es Dios, para nosotros, es nuestra Alma. El Alma es la creadora de nuestra personalidad Humana; como Seres Humanos realizamos un aspecto de nuestra Alma; de manera similar a como un Arcángel representa un aspecto de Dios. Los 2 factores más importantes que determinan nuestra realidad Humana son: 1. Nuestra Alma y sus intenciones para nosotros. 2. Nuestra disposición o indisposición a trabajar en conjunto y armonía con nuestra Alma, la Fuente que nos creó.
Nuestra Alma tiene un plan de vida para nosotros que puede tener metas que difieren de nuestras ideas sobre lo que es deseable en nuestra vida. La Fuente Creadora básica en nuestra vida es nuestra Alma; y no nuestros pensamientos Humanos. Podemos trabajar con la fuerza creativa de nuestra Alma, o podemos trabajar contra ella. El pensamiento positivo dedicado a deseos que no cumplen el plan de nuestra Alma, no es efectivo. Pero los pensamientos positivos que están alineados con las intenciones de nuestra Alma, apoyan el proceso de Creación y le aportan una sensación de gracia y facilidad.
Nuestros pensamientos hacen mucha diferencia; y aún así tenemos una cantidad de libertad, aún cuando el Alma es la fuerza creadora básica de nuestras vidas. El Plan del Alma provee un lineamiento, un campo de juego; y nosotros aportamos los detalles. El Plan del Alma da mucha libertad de acción, porque nosotros estamos destinados a ser creadores, aportando algo nuevo a la realidad del Alma. Aún así, el Alma otorga a cada vida una visión guiadora, un propósito general; y al usar nuestra creatividad para servir a esa visión y ese propósito, es como tenemos más felicidad y satisfacción.
Creando a Partir de la Sincronía con el Alma
Imagina a un precioso Ángel que flota sobre ti, irradiando alegría y tranquila sabiduría. Este Ángel te ama incondicionalmente y nunca te condena ni te rechaza, sin importar lo que hagas. Considera que este Ángel es tu Alma. Mientras estés cerca del Ángel y sientas su presencia, todo está bien para ti y te sientes seguro y cuidado. Sientes que hay algo superior y lleno de Amor que te apoya en el viaje de la vida; puedes experimentar alegría y contento inclusive si las cosas no son tan suaves.
Si no sigues el camino de tu Alma, sino que vas contra tus más profundos sentimientos y tratas de controlar la vida excesivamente, pierdes contacto con la sabiduría de tu Alma y comienzas a sentirte vacío en el interior. Como la mayoría de nosotros, quizá resultes arrastrado por las preocupaciones terrenales y enfoques tu atención en asuntos que piensas que son muy importantes, pero que esencialmente no contribuyen a tu crecimiento interno: Reconocimiento, posesiones, éxito, dinero, etc. así que el Ángel y tú seguís un camino diferente; y tú comienzas a sentirte infeliz y solitario.
Tratas de resolver este dilema trabajando más duro, teniendo aún más éxito, dinero o poder, porque la sociedad en la cual te criaste te enseñó que estas cosas son muy importantes. O tratas de resolver tu soledad buscando una pareja ideal. Estás buscando a tu Ángel interno en el Mundo externo. Eso fracasará, porque otra persona nunca puede cumplir el papel de tu Ángel interno; el resultado siempre será decepcionante. En lugar de restaurar la conexión con tu Alma, terminas sintiéndote aún más alienado de ella.
Frecuentemente en este punto surgirá una crisis que te reta a despertar y realinearte con tu Alma: Quizá sea una enfermedad u otras adversidades como un divorcio o la pérdida de tu trabajo. Ahora es vital que te vuelvas a tu interior y busques activamente restaurar la conexión con el Ángel. Si quieres crear una vida nueva y más satisfactoria, el mero pensamiento positivo no te ayudará. Si tus pensamientos positivos están dedicados solamente a eliminar los obstáculos para que puedas regresar a la vida a la cual estabas acostumbrado, fallarán; porque van contra las intenciones del Alma. Y si los pensamientos positivos o ‘mantras‘ están destinados meramente a eliminar la enfermedad o el infortunio, serán una forma de negar o reprimir la oscuridad interna que debe ser enfrentada y procesada. Solamente encarando tus sentimientos y temores más profundos; y restaurando la conexión consciente con tu Alma, surgirá una solución verdadera. Tu Alma creará esa solución para ti, si estás dispuesto a encarar tu oscuridad interna y a escuchar lo que realmente te dice tu corazón.
Te puedes preguntar por qué tenemos deseos que van contra el plan de nuestra Alma, o por qué el Alma tiene intenciones que van contra nuestros planes. La razón para que exista esta diferencia es que el propósito principal de nuestra Alma es el crecimiento interno, mientras que frecuentemente nosotros buscamos soluciones externas para nuestros problemas. Desde la perspectiva del Alma, las experiencias negativas están allí frecuentemente para guiarnos hacia el crecimiento interno y la liberación, pero nosotros generalmente queremos evitar esas experiencias; queremos deshacernos del dolor emocional o físico. Es un desafío real abrirnos a la posibilidad de que este dolor tenga significado y nos conduzca hacia un auto-entendimiento más profundo. Solamente si reconocemos la sabiduría de nuestra Alma, la cual casi siempre sobrepasa nuestra comprensión Humana, nuestros pensamientos realmente obtendrán poder creativo. Solamente el pensamiento positivo que reconoce el valor y el significado de las ‘experiencias negativas’, está alineado con la Fuerza Divina que crea el Universo.
¿Cómo reconoces las intenciones de tu Alma?
He argumentado que si queremos cambiar nuestra realidad por medio del pensamiento positivo, es de gran importancia que lo hagamos en armonía con nuestra Alma. Si el pensamiento positivo no está enfocado en mejorar la conexión con el Alma; está en contra del propósito principal del Alma, entonces el resultado, cualquiera que pueda ser, no nos traerá felicidad duradera. Pero quizá ahora preguntes: ¿Cómo trabajamos en conjunto con nuestra Alma? ¿Cómo sabemos si nuestros deseos están alineados con la visión y el propósito de nuestra Alma?
1. Hazlo divertido y juguetón.
Trabajar en conjunto con tu Alma te da una sensación de alegría e inspiración; no es cargante. El Alma te habla por medio de sentimientos de Alegría, inspiración y estímulo. Así que si estás en el proceso de hacer afirmaciones; y te resulta una tarea pesada y difícil, no estás en armonía con tu Alma. Por ejemplo, supón que deseas una casa nueva. Te permites fantasear sobre ella de una manera juguetona. Como un niño, visualizas dónde está localizada, cómo la amoblarás y decorarás; y qué apariencia tiene el jardín. Imaginas cómo será recibir allí a tus amigos y a tu familia; y cuánto disfrutarás y apreciarás tu nueva casa. Si esta ensoñación te produce un sentimiento maravilloso, significa que estás en el camino correcto: Estás creando en alineamiento con tu Alma. Permite que tu imaginación vague libremente. No te limites con pensamientos negativos como: “Esto no es realista, esto no es posible para mí“; sumérgete en tu fantasía por tanto tiempo como te sientas ligero y juguetón. El sentimiento de alegría es una señal de tu Alma de que tu fantasía está de acuerdo con el plan de tu Alma.
En otras palabras, si piensas positivamente de la manera correcta, entonces el pensamiento positivo es una recompensa en sí mismo: Es una experiencia que disfrutas y te hace sentir mejor. Mientras estés en este flujo de feliz anticipación e inspiración, estás conectado con tu Alma. Si te das cuenta de que no lo sientes bien, o de que necesitas trabajar duro en él, ésta es una señal de que tu imaginación no está en armonía con tu Alma. De hecho, cuando comienzas a anhelar cosas que no están alineadas con el propósito de tu Alma, en tu pensamiento positivo habrá un aspecto forzado y controlador; la alegría y la lúdica estarán ausentes.
2. Distingue entre Amor y Temor.
Para saber si tus pensamientos están alineados con el propósito de tu Alma, también puedes preguntar: “¿Mi pensamiento positivo está basado en el temor o en el Amor?“
Supón que alguien tiene preocupaciones de dinero. Cientos de veces al día repite solemnemente la afirmación: “Seré rico y próspero“, enfocándose en imágenes de riqueza y abundancia. Pero si ese pensamiento se origina en el temor o la carencia, no ayudará. Los pensamientos positivos solamente ayudan si brotan del Amor, lo cual puedes reconocer por la alegría y la ligereza que acompaña a estos pensamientos. Las afirmaciones que tienen un verdadero poder creativo están acompañadas de un tranquilo conocimiento de que todo estará bien, mientras que los pensamientos temerosos están acompañados por una sensación de desesperación o ira. Los pensamientos basados en temor, aún cuando suenen muy positivos, usualmente no ayudan. No están en armonía con el Alma, de lo cual te puedes dar cuenta por las tensas emociones subyacentes.
Solamente cuando la persona que tiene preocupaciones de dinero se hace consciente de su temor a la carencia, puede formular pensamientos basados en el Amor. Primero debe dar una mirada honesta a la Esencia de su temor. Quizá haya una parte de ella que no se siente con derecho a recibir abundancia, o quizá haya una parte a la cual no le gusta la vida en la Tierra, lo cual la aparta inconscientemente de los recursos materiales. Su Ángel no juzga nada de esto; y cuando esta persona se conecta con su Alma, se sentirá inclinada a enviar pensamientos amorosos y consoladores a la parte temerosa. Comenzará a transformarse en el nivel interno una vez que la oscuridad interna sea encarada y resuelta; y en el nivel externo las cosas cambiarán. Aunque es posible que no haya más dinero inmediatamente, la vida se hace más ligera y fácil, porque esta persona está creciendo en el nivel interno y siente más aprecio por sí misma. Su apariencia se hace más brillante y alegre. Esta actitud positiva atrae nuevas oportunidades y en su momento, la abundancia interna se reflejará en la abundancia externa.
Si tienes anhelos y deseos, es sabio revisar cuidadosamente si se originan en el Amor o en el temor. Si es en el temor, ve a tu interior y encara la parte asustada de ti mismo.
Encárala con bondad y honestidad. Pregúntate: “¿Realmente qué necesita esta parte de mí en este momento?” Si lo haces, con frecuencia descubrirás que la respuesta se refiere a algo interno, en lugar de algo externo: Lo que se necesita son cualidades tales como la autoestima, la confianza, la capacidad de establecer límites, la Compasión, o el sentido del humor. Al desarrollar estas cualidades en tu vida diaria, frecuentemente puedes proporcionarte lo que necesitas en tu vida diaria. De esta manera, sanarás tu parte temerosa; y por causa de ello tus deseos y anhelos pueden cambiar. Estarán basados en el Amor y en una genuina auto-comprensión; y no en el temor. La sanación de la oscuridad interna es una proeza profundamente creativa. ¡Encarar el temor y rodearlo con la energía del Amor, es más poderoso que cualquier afirmación en la que puedas pensar! El resultado es que te conectas más estrechamente con tu Alma. Tu Luz Álmica comienza a brillar a través de ti; y esta Luz es la que es creativa. Creará una realidad externa (trabajo, relaciones) que provea crecimiento interno, alegría y felicidad.
Artículo de Gerrit Gielen en http://www.jeshua.net
Tradujo: Jairo Rodríguez R.

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