Las cinco familias sagradas de Buda

10 Ago

Azul (simbolizando cielo/espacio)
Buda Akshobya, de color azul y su actividad es apaciguar las emociones, en particular, el sufrimiento, las enfermedades, la frustración, y la aflicción. El azul simboliza la permanencia que no cambia, al igual que el cielo que siempre ha sido azul, tanto este año como hace cien años. El Buda Akshobhya sostiene un vajra es su regazo, símbolo de indestructibilidad y naturaleza no cambiante. Se sienta en la posición vajra (o del loto) para simbolizar su indestructible naturaleza y su mano derecha toca la tierra, lo que también constituye un gesto de lo que no cambia. El trono de Amoghasiddhi esta apoyado por garudas. Un garuda es una figura mítica, mitad hombre y mitad ave. Respecto a Amoghasiddhi, Lama Govinda dice que el garuda simboliza “el hombre en transición hacia una nueva dimensión de conciencia, transición de humano al estado sobrehumano que tiene lugar en la oscuridad misteriosa de la noche invisible a los ojos.
El mudra de Amoghasiddhi, formado aquí por su mano derecha, es el mudra del abhaya. Es el gesto de intrepidez y protección. El bija de Amoghasiddhi es Ah y su mantra es Om Amoghasiddhi Ah.
En un mandala, Akshobhya reside en el Este y se encuentra sobre un trono sostenido por elefantes.
“Akshobhya” es un nombre Sánscrito que cuando fue traducido al tibetano se llamó Sangye Mikyodpa o el “inamovible, estable e inmutable Buda.” Es llamado “inamovible e inmutable” porque cuando no se le realiza y la emoción perturbadora de la ira está presente, todo cambia: nuestro cuerpo comienza a mostrar síntomas alterados y el amigo con el que estamos enfadados se convierte en nuestro enemigo. Cuando esta ira se purifica, todo es apacible y estable, lo que constituye la realización del inmutable, estable y permanente Buda Akshobya.
La primera emoción que nos perturba es la ira o la agresión, que a menudo nos aparece como la más tenaz de las cinco emociones perturbadoras. Desarrollamos ira ante una persona o situación que no nos gusta o que nos frustra. La ira es tan poderosa que no sólo nos daña a nosotros mismos, sino que además daña también a los otros. A largo plazo, la ira excesiva puede conducir a un renacimiento en circunstancias desfavorables, porque esta emoción lleva al desarrollo de karma negativo. Puesto que la ira intensa puede resultar en un renacimiento negativo, no sólo causa sufrimiento y dolor en esta vida, sino que además causa sufrimiento en la próxima vida, donde incluso sobreviene como resultado un sufrimiento más intenso. Para liberarse de la experiencia del sufrimiento y el dolor en esta vida y de renacer en niveles inferiores, es necesario emplear métodos para superar y eliminar la ira y el odio.


Amarillo (simbolizando la tierra)
Buda Ratnasambhava, de color Dorado (amarillo), tiene la cualidad de la purificación del orgullo. Ratnasambhava es un nombre Sánscrito, pero en tibetano es llamado Sangye Rinchenjungdan. La palabra tibetana sangye significa “Buda” y la palabra rinchen significa “precioso”, refiriéndose a todas las cosas preciosas, buenas e inmaculadas. La palabra jungdan significa “la fuente.” Entonces, Ratnasambhava es la fuente de todas las buenas cualidades, siendo estas preciosas cualidades la ausencia de orgullo. Cuando el ego o el orgullo han sido eliminados, estamos abiertos para recibir todo el conocimiento y las cualidades positivas.
Cuando la obscura emoción del orgullo es purificada y al deshacernos de nuestro ego, surge la sabiduría de la igualdad. Al nacer, desarrollamos una creencia de ser un individuo o de ego que nos hace pensar: “Estoy separado de los demás.” Este sentimiento de separación de los demás conduce al surgimiento de la emoción perturbadora del orgullo, porque empezamos a pensar que somos mejores o superiores a los que están en una posición menos afortunada. Por ello comenzamos a creer que existen cosas deseables o “buenas”, que los otros también suelen creer que son buenas, y cosas “malas” o no deseables, que los otros también suelen creer que son malas. Esto nos conduce entonces al orgullo y a pensar que somos mejores que los demás. Mientras que mantengamos esta creencia, nunca seremos capaces de identificarnos con los otros.
Ratnasambhava reside en el sur y es de color amarillo o dorado y representa la riqueza. Ratnasambhava sostiene una joya que satisface los deseos, que da a cualquier persona todo aquello que desea. Él está sentado en la postura vajra de la satisfacción, en un trono sostenido por caballos, que representan las cuatro bases de los poderes milagrosos que habilitan pasajes sin obstáculos en todas partes. Su mano derecha se halla en el mudra de conferir la generosidad suprema, mostrando que él posee generosidad pura.
Rojo (simbolizando fuego)
Buda Amitabha, de color rojo, representa la purificación del deseo o el apego. Con la sabiduría discerniente resultante de la realización del Buda Amitabha, no existen el apego o el deseo y por ello no surgen la desilusión o el anhelo, apego y repulsión son emociones perturbadoras que surgen por la falta de comprensión sobre la naturaleza de las cosas tal y como son y como aparecen, sin opiniones confusas y basadas en prejuicios. Es debido a la ignorancia que la mente acepta y rechaza los objetos del apego y la repulsión.
Cuando las emociones perturbadoras del apego y el deseo son purificadas, esto nos conduce a la realización de la sabiduría discerniente . La emoción obscura del deseo causa mucho sufrimiento, porque el deseo nos distrae y mantiene nuestra mente inquieta y ocupada. Cuando estamos apegados a las cosas, nunca estamos satisfechos y siempre deseamos más cosas y mejores. El deseo nos hace estar continuamente ocupados en trabajar y en actividades para conseguir satisfacer las apetencias de nuestra mente. Puesto que constantemente queremos más y que a menudo perdemos lo que deseamos, el deseo sólo nos conduce a la insatisfacción en la vida. Es con esta sabiduría que comprendemos y sentimos simpatía por cada uno de los seres vivos, apreciando las cualidades de los otros. Esta realización es tan poderosa que todas las cosas quedan naturalmente magnetizadas como si nos pertenecieran, ya que quedamos plenamente identificados con todo.
El Buda Amitabha es de la familia del loto porque un loto nace en aguas pantanosas, mientras que su flor permanece inmaculada. La purificación de la emoción negativa del apego es un estado de paz pura e inmaculada. Por lo tanto, el Buda Amitabha se sienta en la completa postura vajra, con las dos manos descansando en la posición meditativa de claridad mental. Él percibe perfectamente las cosas tal y como son y tal como aparecen, sin nociones subjetivas. Este es un estado de paz y tranquilidad. Él reside en el mandala del reino Búdico de “Dewachen”.
Verde (simbolizando aire/viento)
Buda Amoghasiddhi, “Conquistador Omnipotente” o “El que Infaliblemente Logra Su Meta“, es la realización de todas las sabidurías y la completa purificación de los celos, que constituyen un obstáculo para el éxito material y espiritual. Su actividad es el perfecto logro y satisfacción de los objetivos significativos. Más aún, su actividad elimina los impedimentos diarios como son las enfermedades y obstáculos.
Mientras los celos determinen nuestra actitud, estamos obligados a experimentar más obstáculos para alcanzar el éxito y metas personales. Los celos evitan e impiden a un individuo lograr su propio bienestar, y como resultado experimenta mucho más sufrimiento y continúa desarrollando más celos hacia aquellos que poseen más. Esta es la razón por la que la sabiduría de todos los logros es experimentada en la ausencia de los celos, es decir, cuando los celos son eliminados, todos los deseos se obtienen de forma natural y sin esfuerzo.
El Buda Amoghasiddhi sostiene un vajra doble en la forma de cruz en su mano izquierda, lo que simboliza que su actividad impregna y toca todas las direcciones. Él se sienta en la postura del loto. La mano izquierda de todos los Budas dhyani reposa en la postura meditativa de la inmutable realización del dharmata. La mano derecha de Amoghasiddhi se encuentra en el mudra de la protección sin miedo. Él protege a todos los seres vivos de cualquier tipo de calamidades, obstáculos e influencias negativas. Por ello la postura es conocida como el mudra de la protección sin miedo. Amoghasiddhi reside en el Norte.
Blanco (simbolizando agua)
El quinto Buda dhyana es el Buda Vairoçana, en tibetano, Sangye Namparnanzad, que significa “conocimiento perfecto de todas las cosas como se manifiestan“. Es de color blanco, representa la pureza de la sabiduría del dharmata. La sabiduría que despunta cuando la ignorancia es superada es la sabiduría que supone la realización del estado más elevado.
Hasta hoy, hemos fracasado en realizar la forma en la que las cosas son, debido a la ignorancia que causa nuestra confusión mental y que nos conduce a realizar acciones negativas. La purificación de la ignorancia engendra realización de la sabiduría que ve la naturaleza verdadera de los fenómenos. La ignorancia consiste en fracasar a la hora de reconocer lo que es pleno y no pleno, errando en reconocer la verdad absoluta y convencional. La ignorancia es la raíz de las emociones perturbadoras por lo que, por ejemplo, es sólo a causa de la ignorancia que uno siente ira. Sólo actuamos agresivamente hacia los demás debido a que ignoramos que la ira sólo nos trae dolor y aflicción a nosotros mismos y a los otros.
El Buda Vairoçana sostiene la rueda del Dharma en sus manos, lo que simboliza, tanto la ausencia de la ignorancia, como un pleno y claro conocimiento de todas las cosas como son y como se manifiestan. La rueda del Dharma nos conduce desde la ignorancia hacia la sabiduría. En tiempos de Buda, eran las ruedas de un carruaje las que conducían al destino perseguido. De manera similar, la rueda del Dharma nos lleva desde la oscuridad de la ignorancia hacia la sabiduría de la verdadera naturaleza de los fenómenos.
Ambas manos del Buda Vairoçana se hallan colocadas en el mudra llamado “iluminación” o, en ocasiones, “el mudra de girar la rueda del Dharma.” Puesto que la única manera de eliminar la ignorancia y las impurezas es aprendiendo el Dharma, el Buda Vairoçana revela el Dharma a todos los seres vivientes. Él es de color blanco, representando “la ausencia de imperfecciones”, y descansa en el centro del mandala sobre un trono sostenido por leones.

 

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