PRINCIPIOS BÁSICOS DE LA VISUALIZACIÓN CREATIVA, parte II

18 Ago

Es importante relajarse

Cuando se empieza a aprender a utilizar la visualización creativa, es importante relajarse profundamente. Cuando su cuerpo y su mente están profundamente relajados, el flujo de sus ondas cerebrales cambia realmente y se hace más lento. Este nivel más lento y profundo se suele llamar nivel alfa (mientras que al nivel activo y despejado de nuestra conciencia se le denomina nivel beta) y sobre los efectos que ejerce en nosotros este nivel se están realizando numerosas investigaciones en la actualidad.

Se ha descubierto que el nivel alfa es un estado de consciencia muy saludable, a causa de su efecto relajante sobre la mente y el cuerpo. Y, lo que es más interesante, se ha descubierto que es mucho más eficaz que los niveles beta más activos para crear verdaderos cambios en el llamado mundo objetivo, a través del uso de la visualización. En lo que concierne a nuestros propósitos, esto significa que si aprende a relajarse profundamente y a ejercitar la visualización creativa, podrá introducir en su vida cambios más efectivos que preocupándose, planificando o tratando de manipular las cosas y las personas.

Si está usted acostumbrado a algún método concreto para relajarse profundamente o para lograr un estado de serenidad y meditación, úselo sin dudar. Si no es así, puede seguir empleando el método que he descrito en el capítulo anterior (respirar lenta y profundamente y relajar uno a uno todos los músculos de su cuerpo a la vez que cuenta hacia atrás de diez a uno). Si tiene problemas para relajarse físicamente, puede que necesite recurrir al yoga, la meditación o técnicas de reducción del estrés, que le serán muy útiles a este respecto. Sin embargo, por lo general, bastará con adquirir un poco de práctica en la relajación. Naturalmente, una de las ventajas adicionales que le reportará todo esto es que comprobará lo saludable y beneficiosa que es la relajación profunda tanto a nivel físico como mental y emocional.

Lo mejor es practicar la visualización creativa por la noche, poco antes de dormir; o por la mañana, poco después de despertarse, porque en esos momentos la mente y el cuerpo se encuentran ya bastante relajados y receptivos. Puede hacerlo mientras está acostado, pero si tiende a quedarse dormido es preferible que se siente en el borde de la cama o en una silla, en una posición cómoda que mantenga recta su espina dorsal. Mantener la espina dorsal recta ayuda a que fluya la energía y facilita la circulación de un profundo flujo de ondas alfa.

Una breve sesión de meditación y de visualización creativa practicada a mitad de la jornada le relajará y le reactivará, logrando que el día discurra de un modo más placentero.

¿Cómo visualizar?

Mucha gente se pregunta lo que quiere decir exactamente el término «visualizar». Algunos se preocupan porque no «ven» absolutamente nada cuando cierran los ojos y tratan de visualizar una imagen mental. Algunas personas, cuando tratan de visualizar por vez primera se encuentran con que «no pasa nada». Lo más probable es que el hecho de poner tanto empeño en intentar visualizar les esté creando una situación de bloqueo interior. Es posible que sientan que hay una «forma correcta» de hacerlo y que no logran dar con el camino adecuado. Si así es como usted se siente, deje de preocuparse, relájese espere tranquilamente a que la visualización se produzca un modo natural y fluido.

No se aferré al término «visualizar». No es en absoluto necesario ver mentalmente la imagen. Algunos afirman ver muy claramente imágenes nítidas cuando cierran los ojos o imaginan algo. Otros tienen la sensación de que no «ven» realmente nada. Se limitan a «pensar en ello», a imaginar que están mirándolo o a sentir conscientemente la impresión de un sentimiento. Se trata de algo absolutamente normal. Todos usamos nuestra imaginación constantemente. Es imposible no hacerlo, y por lo tanto, cualquiera que sea el proceso que imaginemos estar experimentando, es perfectamente normal y positivo.

Si todavía no está seguro de lo que significa visualizar, lea atentamente el siguiente ejercicio y a continuación cierre los ojos y hágalo:

Cierre los ojos y relájese profundamente. Piense en alguna

Habitación que le sea familiar, como el dormitorio o el salón.

Recuerde algunos detalles que le sean especialmente familiares

como el color de la alfombra, la disposición de los muebles o

la iluminación. Imagínese entrando en la habitación y

sentándose en una silla o echándose en un cómodo sofá o

en la cama. Evoque entonces alguna experiencia agradable

que haya tenido en los últimos días, especialmente alguna

relacionada con sensaciones físicas, tales como una comida

deliciosa, un masaje, nadar con un agua estupenda o hacer

el amor. Rememore la experiencia lo más vividamente posible

y vuelva a disfrutar de sus agradables sensaciones.

Imagine entonces que se encuentra en un paraje idílico,

relajándose quizá sobre la suave y verde hierba junto

aun río de aguas cristalinas, o atravesando un bosque exuberante.

Puede tratarse de un lugar en el que haya estado o un lugar

ideal al que le gustaría ir. Piense en los detalles e imagínelo

en todos los aspectos tal como le gustaría.

Sea cual sea el proceso utilizado para llevar estas escenas a su mente, será su propio medio de «visualizar».

De hecho, hay dos métodos distintos para llegar a la visualización creativa. Uno es receptivo y el otro es activo. En el receptivo nos limitamos a relajarnos y a dejar que las imágenes o impresiones lleguen a nosotros sin elegir detalles, tomándolas tal como vienen. En el activo creamos y elegimos conscientemente lo que deseamos ver o imaginar. Ambos procesos son una parte importante de la visualización creativa y tanto nuestra receptividad como nuestra actividad se ven reforzadas con la práctica.

Problemas especiales de la visualización

A veces, algunas personas tienen completamente bloqueada su capacidad para visualizar o imaginar a voluntad y, sencillamente, tienen la sensación de que «no pueden hacerlo». Este tipo de bloqueo suele proceder de algún temor que puede superarse si la persona, lo desea. Se bloquea la capacidad para usar la visualización creativa por temor a lo que podamos encontrar al mirar en nuestro interior (el temor a los propios pero desconocidos sentimientos y emociones).

En cierta ocasión, en una de mis clases, un hombre se mostraba completamente incapaz de visualizar y se quedaba sistemáticamente dormido durante las meditaciones. Luego resultó que había tenido una experiencia profundamente emotiva durante un proceso de visualización y tenía miedo de emocionarse demasiado delante de los demás.

Uno de mis clientes, en este caso una mujer, tenía dificultades para visualizar, pero gracias a la terapia adecuada pudo llegar a descubrir y a experimentar de nuevo los dolorosos sentimientos que había enterrado en lo más profundo de su interior desde la infancia, y por fin pudo liberarse de ellos.

Lo cierto es que no hay nada en nuestro interior que pueda herirnos. Es solamente nuestro temor a experimentar nuestros propios sentimientos lo que puede bloquearnos. Si durante la meditación sucede algo poco frecuente o inesperado, lo mejor es afrontarlo abiertamente, asumirlo y experimentarlo tanto como pueda, y acabará descubriendo que pierde el poder negativo que pueda ejercer sobre usted. Nuestros temores proceden de cosas a las que no hacemos frente. En cuanto nos mostramos dispuestos a mirar intensa y profundamente a la fuente de nuestro temor, éste pierde su poder. Si sentimos que esta tarea se halla por encima de nuestras fuerzas, puede resultarnos muy útil contar con el apoyo de un buen consejero o terapeuta que nos ayude a aceptar y expresar nuestros sentimientos. Esto es algo especialmente recomendable en el caso de que nuestras vidas hayan estado marcadas por el dolor o por graves traumas.

Por fortuna, estos problemas se presentan raramente en la visualización. Por lo general, la visualización creativa llega de un modo natural y cuanto más la practicamos, más fácil resulta. Si le cuesta mucho trabajo visualizar, puede que le sea más fácil y efectivo escribir o decir afirmaciones (ver los últimos capítulos).

Los cuatro pasos básicos para una eficaz Visualización Creativa

1. Decida su objetivo

Decida algo que desearía tener, algo en lo que le gustaría trabajar o algo que le apetecería realizar o crear. Puede situar su objetivo a cualquier nivel: un empleo, una casa, una relación, un cambio en su personalidad, un aumento de prosperidad, un estado mental más feliz, mejor salud, belleza, un mejor estado físico o cualquier otra cosa.

Al principio, elija objetivos en los que le sea bastante fácil creer cuya realización considere usted posible un futuro inmediato. De este modo no tendrá en sí mismo demasiadas resistencias negativas y podrá potenciar su sensación de éxito en el proceso de aprendizaje de la visualización creativa. Luego, cuando tenga más práctica, podrá ir planteándose objetivos más problemáticos y difíciles.

2. Cree una imagen o idea clara

Cree una idea o imagen mental del objeto o situación exactamente como lo desea. Debe pensar en ello en presente, como si ya existiese lo que usted quiere que exista. Imagínese en esa situación tal como la desea e incluya tantos detalles como pueda.

También puede representar una imagen física real de esa circunstancia haciendo un «mapa del tesoro» (que más adelante se describe en detalle). Se trata de un paso opcional, que no es imprescindible pero que a veces es útil (¡y divertido!).

3. Concéntrese a menudo en ello

Evoque con frecuencia su idea o imagen mental, tan-to en los momentos de tranquila meditación como espontáneamente, cada vez que le surja la idea a lo largo del día. De este modo, se convertirá en parte integrante de su vida; se le hará más real y la proyectará de una manera más fructífera.

Concéntrese en ello claramente, pero de un modo despreocupado y sereno. Es muy importante no sentirse envuelto en un forcejeo demasiado violento para conseguirlo ni dedicarle demasiada energía, porque esto perjudica más que ayuda.

4. Transmítale energía positiva

Al concentrarse en su objetivo, piense en él de un modo positivo y animoso. Hágase rotundas afirmaciones positivas: que existe, que ya lo ha conseguido o que lo va a conseguir. Véase a sí mismo en el momento de recibirlo o lograrlo. Mientras hace estas afirmaciones deseche cualquier duda o desconfianza que pueda albergar, por lo menos en ese momento, y habitúese a cultivar el sentimiento de que lo que desea es real y posible.

Prosiga avanzando en ese proceso hasta que logre su objetivo o hasta que deje de desearlo. Recuerde que a menudo los objetivos cambian antes de haberse conseguido, hecho que es connatural al proceso humano de cambio y desarrollo; por lo tanto, no trate de prolongarlo más allá de sus energías. Si usted pierde interés, puede significar que ha llegado el momento de reconsiderar sus deseos.

Si uno de sus objetivos cambia, asegúrese de que realmente es así. Vea claro en su mente que ya no se concentra en su anterior meta. Dé por concluido el ciclo de ese objetivo y empiece uno nuevo. Esto le ayudará a evitar la confusión o sentirse como si hubiese «fracasado», cuando lo que sucede es que, simplemente, ha cambiado. Cuando logre un objetivo, asegúrese de tener el convencimiento consciente de que ha sido verdaderamente conseguido. Con frecuencia logramos cosas que hemos estado deseando y visualizando sin apenas advertir nuestro éxito. Por lo tanto, felicítese por ello y no deje de darle las gracias al universo por haber hecho realidad sus deseos.

La Visualización Creativa sólo funciona para el bien

No tema que el poder de la visualización creativa pueda ser utilizado para el mal. La visualización creativa es un medio para desbloquear las barreras que nosotros mismos le hemos puesto al curso del universo, que es armonioso, amable y pródigo por naturaleza. Sólo es verdaderamente eficaz cuando se utiliza de acuerdo con nuestros objetivos y propósitos más elevados, para el mayor bien de todos los seres.

Si alguien quisiera utilizar esta poderosa técnica con intención de hacer daño o destruir, no haría más que demostrar su ignorancia de las leyes del karma. Es el mismo principio básico que rige la ley de la radiación y de la atracción: «se recoge lo que se siembra»; todo lo que intentemos crear para los demás revierte siempre en nosotros como un bumerán. Y esto es válido igualmente tanto para los actos amorosos, solidarios y saludables como para los negativos y destructores.

Por lo tanto, cuanto más utilicemos la visualización creativa para amar y servir a los demás así como para nuestros fines más elevados, más amor, felicidad y éxito revertirá en nosotros.

Aunque sólo sea para concienciarse de que tiene siempre presente este concepto, le vendrá bien añadir la frase siguiente cada vez que realice un proceso de visualización creativa:

Esto, o algo mejor, se manifiesta ahora ante mí de un

modo totalmente satisfactorio y armonioso para mayor

bien de todos a quienes afecta.

Así, por ejemplo, si usted está visualizando un ascenso en su trabajo, no imagine que despiden a la persona que actualmente ocupa ese puesto. Imagínela obteniendo un trabajo mejor, de manera que su deseo sea provechoso para ambos. No es necesario, sin embargo, que usted vislumbre o acierte a comprender cómo lo va a conseguir ni que trate de decidir cuál sería el mejor medio para lograrlo. No tiene más que asumir que va a producirse para bien de todos y dejar que la inteligencia universal se ocupe de los detalles.

Afirmaciones

Las afirmaciones son uno de los elementos más importantes de la visualización creativa. Afirmar significa «hacerse o hacer firme». Una afirmación es una expresión rotunda y positiva de que algo ya es así. Es un modo de «consolidar» lo que estamos imaginando. La mayoría de nosotros es consciente de que mantenemos un «diálogo» casi continuo en el interior de nuestra mente. La mente está ocupada en «hablar» consigo misma, entablando una interminable conversación acerca de la vida, el mundo, nuestros sentimientos, nuestros problemas y las personas que nos rodean.

Las palabras e ideas que cruzan por nuestra mente son muy importantes. Casi siempre somos conscientes de este flujo de pensamientos y conformamos nuestra experiencia de la realidad sobre la base de lo que «nos decimos a nosotros mismos». Nuestra conversación mental precisa y matiza nuestros sentimientos y percepciones sobre lo que sucede en nuestras vidas, y son estas formas de pensamiento las que, en última instancia, atraen y crean lo que nos ocurre.

Todo el que haya practicado la meditación sabe lo difícil que puede resultar acallar esta «conversación mental» en nuestro interior para poder conectar con nuestra más profunda y sabia mente intuitiva. Una práctica habitual en la meditación consiste simplemente en considerar este diálogo interior tan objetivamente como sea posible. Se trata de una experiencia muy valiosa, porque nos permite adquirir una consciencia plena del contenido de nuestros pensamientos. Muchos de estos pensamientos son como cintas magnetofónicas que registran las pautas de comportamiento de toda nuestra vida. Son como antiguas «programaciones» que seleccionamos hace mucho tiempo y que siguen influyendo en lo que hoy nos sucede. Puede ser que descubramos, por ejemplo, que a menudo tenemos pensamientos derrotistas, tales como: «no voy a ser capaz de hacer tal cosa» o «eso no tiene arreglo se mire por donde se mire».

La práctica de hacer afirmaciones nos permite empezar a sustituir los elementos de nuestro coloquio interior más caducos, erosionados o negativos por conceptos e ideas más positivos. Es una técnica poderosa que en poco tiempo puede transformar completamente nuestras actitudes y expectativas acerca de la vida, y por tanto, ayudarnos a cambiar lo que creamos para nosotros mismos.

Las afirmaciones pueden hacerse en silencio, en voz alta, por escrito o incluso cantadas o recitadas. Con sólo diez minutos diarios de afirmaciones positivas, se pueden compensar años de viejos hábitos mentales. Cuando advierta que está cayendo de nuevo en sus viejas pautas de pensamiento negativas, en ese mismo instante, pruebe a repetir mentalmente una afirmación.

Supongamos, por ejemplo, que se sorprende a sí mismo pensando: «Total, ¿para qué? Al final nunca consigo lo que quiero…». En tal caso, podría decirse a sí mismo: «Soy capaz de crear todo cuanto quiero en mi vida», o «Me merezco ser feliz y sentirme realizado».

Cualquier expresión de carácter positivo puede considerarse como una afirmación. Puede ser muy general o muy concreta. Existe un número infinito de afirmaciones posibles. Me limitaré a transcribir algunas ideas:

Cada día, en todo lo que hago, soy mejor, mejor y mejor.

Todo me llega fácilmente y sin esfuerzo.

Mi vida se desarrolla con absoluta perfección.

Tengo todo lo necesario para disfrutar aquí y ahora.

Soy el dueño de mi vida.

Todo lo que necesito ya está en mi interior.

La perfecta sabiduría reside en mi corazón.

Me siento pleno y completo en mí mismo.

Me amo y me estimo tal como soy.

Acepto todos mis sentimientos como parte de mí mismo.

Me encanta amar y ser amado.

Cuanto más me amo a mí mismo, más amor tengo para dar a los demás.

Actualmente amo y recibo amor libremente.

Atraigo hacia mí y hacia mi vida relaciones de amor, de satisfacción y de felicidad.

Mi relación con X es cada vez más feliz y más plena.

Tengo un trabajo perfecto, que me satisface y está bien pagado.

Me encanta hacer mi trabajo y me siento recompensado con creces, tanto en lo creativo como en lo económico.

Soy un canal abierto de energía creadora.

Soy capaz de expresarme tal como soy, con pleno dinamismo.

Siempre me comunico de modo claro y eficaz.

Dispongo de suficiente tiempo, energía, sabiduría y dinero para conseguir todos mis deseos.

Siempre estoy en el lugar preciso en el momento oportuno, realizando con éxito lo que hay que hacer.

¡Es estupendo tener todo lo que deseo!

El universo es rico y hay bastante para todos.

La abundancia es mi estado natural y yo la acepto.

Bienes infinitos fluyen ahora hacia mi vida.

Mi economía es cada vez más próspera.

Cuanto más tengo, más tengo para dar.

Cuanto más doy, más recibo y más feliz me siento.

Es fantástico divertirse y disfrutar. Y eso es lo que hago.

Me encuentro relajado y centrado y tengo tiempo para todo.

Ahora disfruto con todo lo que hago.

Me siento feliz y afortunado sólo por el hecho de vivir.

Me siento con una salud perfecta y radiante de belleza.

Estoy abierto para recibir todas las bendiciones de este pródigo universo.

________(El espacio en blanco lo rellena usted) viene hacia mí fácilmente y sin esfuerzo.

Tengo un empleo maravilloso con un sueldo maravilloso. Y presto un maravilloso servicio de un modo maravilloso.

La luz divina que hay en mi interior está produciendo magníficos resultados en cada fase de mi vida actual.

Mi luz interior está obrando milagros en mi vida aquí y ahora.

Doy gracias a Dios por el fortalecimiento de mi mente, de mi cuerpo, de mi economía y de todas mis relaciones.

Ahora todo se desarrolla para bien en mi vida.

Ahora estoy en sintonía con mi más elevado propósito en la vida.

Ahora reconozco, acepto y sigo el plan divino para mi vida conforme se me revela paso a paso.

Ahora doy gracias por mi vida saludable, por mi bienestar, mi felicidad y mi perfecta realización personal.

Veamos ahora algunos aspectos importantes relativos a las afirmaciones:

1. Haga siempre las afirmaciones en presente, no en futuro. Es importante crearlas como si ya existiesen. No diga: «conseguiré un empleó maravilloso», sino: ahora tengo un maravilloso nuevo empleo».

Esto no es engañarse a sí mismo, sino simplemente reconocer que todo se crea primero en el plano mental, antes de que pueda manifestarse como una realidad objetiva.

2. Haga siempre las afirmaciones del modo más positivo que. pueda. Afirme lo que quiere, no lo que no desea. No diga: «no volveré a quedarme dormido por la mañana», sino: «ahora me levanto con tiempo y lleno de energía todas las mañanas». Esto asegura que usted está creando las imágenes mentales más positivas posibles.

En ocasiones puede sentir necesidad de hacer las afirmaciones negativamente, en especial cuando trate de eliminar algún bloqueo emocional o un mal hábito. Por ejemplo: «No debo ponerme tenso para conseguir las cosas». En ese caso, debe acompañar siempre este tipo de afirmación con otra positiva que describa lo que usted desea crear. Por ejemplo: «Ahora me mantengo profundamente relajado y centrado y todo me parece fácil y fluido».

3. En general, cuanto más breves y sencillas son las afirmaciones, más eficaces resultan. Una afirmación debe ser una expresión clara que contenga un fuerte sentimiento. Cuanto más carga de sentimiento encierre, más intensamente quedará grabada en su mente. Las afirmaciones largas, retóricas y teóricas pierden su impacto emocional y se quedan en simples figuraciones.

4. Elija siempre afirmaciones que le parezcan totalmente adecuadas para usted. Lo que funciona para una persona puede no servir para otra. Una afirmación tiene que ser positiva, expansiva, liberadora y confortadora. Si no lo es, busque otra, o exprésela de otro modo, hasta que le parezca el adecuado. Es natural que encuentre una resistencia emocional a cualquier afirmación cuando la haga por primera vez, sobre todo si tiene un especial poder sobre usted y representa un cambio real su conciencia. No es otra cosa que nuestro miedo natural al cambio y al desarrollo.

5. Cuando haga estas afirmaciones, recuerde siempre que está usted creando algo nuevo y fresco. Usted no intenta rehacer o cambiar lo que ya existe. Hacerlo así sería oponerse al estado de cosas actual, y eso provoca conflictos y luchas interiores. Adopte una actitud de aceptación y de saber manejar todo lo que hay en su vida, a la vez que asume que cada instante es una nueva oportunidad para empezar a crear exactamente lo que desea y lo que le hará más feliz.

6. Las afirmaciones no están pensadas para contradecir o tratar de cambiar sus sentimientos o emociones. Es importante que acepte y experimente todos sus sentimientos, incluso los llamados «negativos», sin tratar de cambiarlos. Por otra parte, las afirmaciones pueden ayudarle a formarse un nuevo punto de vista que le permita vivir experiencias cada vez más satisfactorias.

7. Al expresar sus afirmaciones, haga todo lo posible por crear un sentimiento de confianza y una sensación de que pueden ser ciertas. Abandone por lo menos durante cinco minutos todas sus dudas y vacilaciones y concentre toda su energía mental en lo positivo. Si las dudas, las reticencias o los pensamientos negativos se interponen en el camino de sus afirmaciones, recurra al proceso de clarificación o al de afirmaciones escritas de la parte cuarta de este libro. No debe hacer las afirmaciones maquinalmente, sino intentando convencerse de que tienen realmente el poder de crear esa realidad (porque lo tienen). Con ello conseguirá que sus afirmaciones sean mucho más eficaces.

Puede limitarse a hacer afirmaciones a la vez que las imagina o trata de visualizarlas. Siempre debe incluir las afirmaciones como parte de sus momentos de meditación en la visualización creativa. Más adelante expongo algunas ideas sobre las muy diversas maneras de emplear las afirmaciones.

Para muchas personas las afirmaciones suelen ser más poderosas y sugerentes cuando contienen referencias a fuentes espirituales. Mencionar a Dios, la Diosa, el universo, el poder superior, el espíritu, la madre tierra, el amor divino o cualquier otro ente superior, añade energía espiritual a nuestras afirmaciones y nos identifica con la fuente universal de todas las cosas.

Veamos algunos ejemplos:

El infinito poder creativo de la Diosa se halla en mi interior.

El amor divino penetra en mí aquí y ahora para crear esto.

El Cristo que está en mi interior obra milagros en mi vida aquí y ahora.

Soy uno con mi naturaleza más elevada y tengo un poder creador infinito.

Mi yo superior me guía en todo lo que hago.

Dios vive en mí y se manifiesta en el mundo a través de mí.

Doy gracias a la Madre Tierra por darme alimento y sustento cada día.

La luz de Dios me rodea, el amor de Dios hace que me desarrolle.

El poder de Dios fluye a través de mí. Donde quiera que me encuentre, está Dios y todo va bien.

Una «paradoja» espiritual

A veces, quienes han estudiado la filosofía oriental o han emprendido un camino de desarrollo consciente no acaban de decidirse a emplear la visualización creativa cuando oyen hablar de ella por primera vez. Se plantean el problema de la aparente paradoja entre la idea de «estar aquí y ahora», prescindiendo de ataduras y deseos, y la idea de marcarse objetivos y crear lo que deseamos en la vida. Se trata, como digo, de una paradoja aparente.

Porque, de hecho, no hay ninguna contradicción entre las dos enseñanzas si se entienden a un nivel más profundo

Son dos principios importantes que deben ser prendidos y vividos si se quiere llegar a ser una persona verdaderamente consciente.

Para explicar cómo se complementan, permítanme hacerles partícipes de mi punto de vista con respecto al proceso de desarrollo interior:

En nuestra cultura, la mayoría de la gente se ha visto privada de la conciencia de quiénes son en realidad. Han perdido temporalmente su conexión con lo más elevado de sí, y por lo tanto, han perdido el poder y la responsabilidad respecto a sus propias vidas. En cierta medida, albergan en su interior un sentimiento de indefensión. Se sienten básicamente impotentes para introducir un cambio real en sus vidas o en su entorno. Este sentimiento interiorizado de indefensión provoca una lucha y un forcejeo desproporcionados para conseguir tan sólo un poco de poder o control en su propio mundo.

De ahí que la gente se oriente mucho hacia el logro de objetivos. Se sienten emocionalmente atados a cosas y personas que consideran imprescindibles para ser más felices. Notan que en su interior «falta algo», y se convierten en personas tensas, ansiosas, estresadas, que continuamente tratan de llenar el vacío intentando manipular el mundo exterior para conseguir lo que quieren.

Éste es el estado de ánimo a partir del cual la mayoría de las personas se fija objetivos y trata de crear lo que quiere en la vida. Desgraciadamente, partir de este nivel de conciencia no conduce a nada, porque se pone usted tantos obstáculos que no puede superarlos; y si los vence y logra sus objetivos es sólo para acabar descubriendo que no le aportan ninguna felicidad interior. Cuando advertimos este dilema es cuando empezamos a abrirnos hacia un camino verdaderamente espiritual. Nos damos cuenta, sencillamente, de que tiene que haber algo más en la vida, y comenzamos a buscarlo.

A lo largo de nuestra búsqueda podemos pasar por fases y experiencias muy diversas, pero acabamos por ir recuperando nuestra propia personalidad. Es decir, volvemos a nuestro verdadero ser, a la naturaleza divina o a la mente universal que existe en todos nosotros. Gracias a esta experiencia acabamos recobrando todo nuestro poder espiritual, y nuestro vacío interior se llena desde dentro.

Volvamos ahora a nuestra supuesta paradoja.

Cuando sale uno del estado de vacío, de preocupación y de manipulación, la primera y más importante lección que se aprende es la de dejar que las cosas sigan su curso. Debe usted relajarse, dejar de forcejear, de esforzarse tanto, dejar de manipular las cosas y las personas para conseguir lo que quiere y necesita. En realidad se trata de dejar de hacer tanto y dedicarse simplemente a ser, al menos por un tiempo. Si lo hace, descubrirá de pronto que se encuentra estupendamente, porque, de hecho, nos sentimos maravillosamente siendo como somos y dejando que el mundo sea, sin tratar de modificarlo. Ésta es la experiencia básica del principio de estar aquí y ahora, y a esto es a lo que se refiere la filosofía budista con la expresión «librarse de ataduras», que en cierto modo se asemeja al concepto cristiano resumido en la frase: «hágase la voluntad de Dios». Es una experiencia muy liberadora y una de las más importantes para seguir un camino de toma de conciencia respecto a uno mismo.

En cuanto empiece a experimentarlas con cierta frecuencia, abrirá un canal a lo más elevado de sí mismo y, tarde o temprano, gran cantidad de energía creativa natural empezará a fluir a través de usted. Comenzará a ver que es usted mismo quien ya está creando toda su vida y todo lo que le sucede, y se interesará por crear experiencias más gratificantes para sí mismo y para los demás. Empezará a querer centrar su energía hacia objetivos más elevados y de mayor plenitud que le parezcan realizables en cada momento. Advertirá que la vida es básicamente buena, pródiga y alegre, y que lograr lo que quiere sin tensiones ni luchas es parte de un derecho innato derivado del simple hecho de vivir. A partir de este momento es cuando la visualización creativa se convierte en un instrumento de importancia capital.

Hay una metáfora que lo expresa, creo yo, todavía con mayor claridad:

Imaginemos que la vida es un río.

La mayoría de la gente se ajena a la orilla, temerosa

de soltarse y arriesgarse a ser arrastrada por la corriente.

En un determinado momento, todos debemos estar

dispuestos a soltarnos, confiando en que el río nos lleve

sanos y salvos. Si es así, es porque hemos aprendido a

«dejarnos llevar por la corriente», y esa sensación es maravillosa.

En cuanto nos acostumbramos al fluir de la corriente,

podemos mirar hacía delante y marcarnos nuestro propio

curso, sorteando los obstáculos, adentrándonos por

los canales y brazos del río que prefiramos, sin por ello

dejar de «ir con la corriente».

Esta analogía muestra hasta qué punto podemos disfrutar de nuestro aquí y ahora, siguiendo el curso de lo que es, a la vez que nos orientamos conscientemente hacia nuestros objetivos y nos responsabilizamos de nuestras propias vidas.

Recuerde, además, que la visualización creativa es un instrumento que puede ser empleado para cualquier propósito, incluso el del propio desarrollo consciente. Con frecuencia, la visualización creativa es muy útil para hacer de nosotros personas más relajadas, más abiertas, personas que vivimos en el aquí y el ahora sin perder nunca el contacto con nuestra esencia interior.

Benditos seáis con todo lo que desea vuestro corazón.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Extracto del libro: La visualización creativa” de Shakti Gawain, edit. Sirio, España 1995, págs.9-15

 

 

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