¿Quién es el hombre más feliz del mundo? es Matthieu Ricard

16 May

Científicos americanos sacaron hace algunos años a Matthieu Ricard de su retiro en un monasterio budista de las montañas de Nepal, lo metieron en el laboratorio, conectaron su cerebro a 256 sensores y analizaron su nivel de estrés, irritabilidad, enfado, placer, satisfacción y decenas de parámetros más. El resultado fue que este francés que un día decidió renunciar a cualquier posesión material, a las comodidades del mundo moderno y al sexo -nada fácil para un francés- fue declarado el Hombre más Feliz del Mundo.

El inconveniente de aceptar que este ex biólogo molecular es un hombre plenamente satisfecho es que nos deja a los demás en el lado equivocado de la vida. Si un monje que pasa la mayor parte de su tiempo en la contemplación es capaz de alcanzar la dicha absoluta, ¿no nos estaremos equivocando quienes seguimos centrando nuestros esfuerzos en un trabajo mejor, un coche más grande o una pareja más estupenda?

Uno no cree que los registros de la felicidad puedan ser calculados en un laboratorio, por mucho que el experimento fuera rodeado de literatura científica.Tampoco con surrealistas conferencias sobre la felicidad como la que estos días tiene lugar en Naciones Unidas. Pero el estudio sobre Ricard, mezclado con las encuestas que sitúan a las poblaciones de algunos países pobres entre las más satisfechas, obliga a plantearse si el occidental es el único modelo que lleva a la felicidad. Más ahora que el tren parece haber descarrilado.

Una de las claves de la felicidad de Ricard está en un viejo concepto budista: la ruptura con la esclavitud que nos ata a los deseos materiales, que terminan empujándonos a una carrera sin fin basada en el MÁS (como me temía: me está saliendo un artículo de autoayuda). El más, por supuesto, es una meta imposible de alcanzar: nuestras expectativas siempre van por delante de nuestros logros materiales. Da lo mismo que te hayas comprado el Audi que deseabas hace años, cuando lo tengas querrás un Porche. No importa que hayas llegado a subdirector de tu departamento, enseguida pensarás que mereces la dirección. ¿Una casa en la playa? Siempre hay algún vecino que tiene una más apetecible.

Ricard va estos días dando conferencias tratando de explicarnos cómo romper esa cadena. He aquí un tipo que hizo un doctorado en genética celular en el Instituto Pasteur de París y trabajó con el premio Nobel de medicina François Jacob. Parecía destinado a convertirse en uno de los grandes investigadores del campo de la biología cuando dio a su padre el disgusto de su vida. “¿Es eso realmente lo que quiero hacer?”, se preguntó. Decidió que los deseos que había supuesto suyos no eran sino creaciones artificiales, construidas por él mismo y la gente a su alrededor. No dice que tengamos que acompañarle en su abstinencia sexual o seguirle a las montañas de Nepal, sino que nos planteemos si hemos seguido realmente nuestro camino.

El Hombre Más Feliz del Mundo cree que el resto de los mortales hemos dejado que se nos defina por lo que podemos comprar, el título que se nos da en el trabajo, el aspecto que tenemos o más recientemente el número de amigos que se nos unen en Facebook. No se da cuenta que al hacerlo no ayuda a hacernos más felices, sino menos. Porque sabemos que, al menos en parte, lleva razón.

Datos biográficos:

Nació en París en 1946. Es hijo de Jean-François Revel, un filósofo francés de renombre con quien escribió El Monje y el Filósofo en 1999. Este diálogo con su padre fue un bestseller y se tradujo a 21 idiomas.

Viajó por primera vez a la India en 1967. En 1972 obtuvo el doctorado en genética molecular en el instituto Pasteur. Después de terminar su tesis doctoral Ricard decidió abandonar su carrera científica y concentrarse en la práctica del budismo tibetano.

Vivió en el Himalaya y fue discípulo de Kangyur Rinpoche, un maestro de la escuela Nyingma. Después se convirtió en discipulo cercano de Dilgo Khyentse Rinpoche hasta su muerte en 1991.

Además de autor, Matthieu es fotógrafo y sus fotos se han publicados en numerosos libros y revistas. Puedes ver su obra en su web personal y en la galeria de shechen.org

Está involucrado en la investigación científica de los efectos de la meditación y el entrenamiento mental sobre el cerebro en varias universidades en Europa y los EEUU. Es miembro de la junta directiva del Mind and Life Institute y sus contribuciones han aparecido en Emociones Destructivas: Como entenderlas y superarlas editado por Daniel Goleman y en otros libros de ensayo.

Lo han descrito como el “Hombre más feliz sobre la Tierra” tras años de estudio de su cerebro mediante resonancias magnéticas en el laboratorio de neurociencia de la universidad de Wisconsin. También es el autor de En defensa de la felicidad.

Ricard dona los beneficios económicos de sus publicaciones y fotos a unos 30 proyectos de caridad en Asia, incluyendo la construcción y mantenimiento de clínicas, colegios y orfanatos en la región.

Actualmente sigue siendo un monje budista y reside en el monasterio Shechen que fundó su maestro Dilgo Khyentse. Desde 1989, ha sido el intérprete de francés del Dalái Lama.

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