Archive | marzo, 2013

Four Rules for Living. Your map to the land of no excuses!

30 Mar

SOME 2,500 YEARS AGO, Lao-tzu spoke of “the four cardinal virtues” and noted that when we practice them as a way of life, we come to know and access the truth of the universe. These four virtues don’t represent external dogma, but a part of our original nature—by practicing them, we realign with Source and access the powers that Source energy has to offer. According to the teachings of Lao-tzu, the four cardinal virtues represent the surest way to leave habits and excuses behind and reconnect to your original nature. The more your life is harmonized with the four virtues, the less you’re controlled by the uncompromising ego.

The First Cardinal Virtue: Reverence for All Life

The first cardinal virtue manifests in your daily life as unconditional love and respect for all beings in creation. This includes making a conscious effort to love and respect yourself, as well as to remove all judgments and criticisms. Understand that you are a piece of God, and since you must be like what you came from, you are lovable, worthy, and Godlike. Affirm this as often as you can, for when you see yourself in a loving way, you have nothing but love to extend outward. And the more you love others, the less you need old excuse patterns, particularly those relating to blame.

The Second Cardinal Virtue: Natural Sincerity

This virtue manifests itself as honesty, simplicity, and faithfulness; and it’s summed up by the popular reminder to be true to yourself. Using an excuse to explain why your life isn’t working at the level you prefer isn’t being true to yourself—when you’re completely honest and sincere, excuses don’t even enter into the picture. The second virtue involves living a life that reflects choices that come from respect and affection for your own nature. Make truth your most important attribute. Walk your talk; that is, become sincere and honest in all that you say and do. If you find this to be a challenge, take a moment to affirm: I no longer need to be insincere or dishonest. This is who I am, and this is how I feel. When you know and trust yourself, you also know and trust the Divinity that created you. If you live from honesty, sincerity, and faithfulness to the callings of your spirit, you’ll never have occasion to use excuses.

The Third Cardinal Virtue: Gentleness

This virtue personifies one of my favorite and most frequently employed maxims: “When you have the choice to be right or to be kind, always pick kind.” So many of your old thinking habits and their attendant excuses come out of a need to make yourself right and others wrong. When you practice this third virtue, you eliminate conflicts that result in your need to explain why you’re right. This virtue manifests as kindness, consideration for others, and sensitivity to spiritual truth.

Gentleness generally implies that you no longer have a strong ego-inspired desire to dominate or control others, which allows you to move into a rhythm with the universe. You cooperate with it, much like a surfer who rides with the waves instead of trying to overpower them. Gentleness means accepting life and people as they are, rather than insisting that they be as you are. As you practice living this way, blame disappears and you enjoy a peaceful world.

The Fourth Cardinal Virtue: Supportiveness

This virtue manifests in your life as service to others without any expectation of reward. Once again, when you extend yourself in a spirit of giving, helping, or loving, you act as God acts. As you consider the many excuses that have dominated your life, look carefully at them—you’ll see that they’re all focused on the ego: I can’t do this. I’m too busy or too scared. I’m unworthy. No one will help me. I’m too old. I’m too tired.  Now imagine shifting your attention off of yourself and asking the universal mind How may I serve? When you do so, the message you’re sending is: I’m not thinking about myself and what I can or can’t have. Your attention is on making someone else feel better.

The greatest joy comes from giving and serving, so replace your habit of focusing exclusively on yourself and what’s in it for you. When you make the shift to supporting others in your life, without expecting anything in return, you’ll think less about what you want and find comfort and joy in the act of giving and serving.

The four cardinal virtues are a road map to the simple truth of the universe. To revere all of life, to live with natural sincerity, to practice gentleness, and to be in service to others is to replicate the energy field from which you originated.

 

Wayne W. Dyer, Ph.D., is an internationally renowned author and speaker in the field of self-development. Wayne holds a doctorate in educational counseling from Wayne State University and was an associate professor at St. John’s University in New York.

“CONSEJOS PARA ESTA CUARESMA” Rubén Cedeño

28 Mar

CUARTA SEMANA DE CUARESMA

La Cuarta Semana de Cuaresma, que va desde el cuarto miércoles al quinto, está dedicada a la purificación de la mente. Vas hacer la dieta mental, que consiste en no pensar ni decir nada malo de nadie, no pronunciar ninguna palabra negativa, ni criticar a ninguna persona.

Algunas personas han sido crueles con el uso del verbo deseándole la muerte alguien a veces a sus propios hijos, contradecir todo lo que le dicen, reñir hasta por una comida, despreciando las cosa que se le regalan, despotricando del lugar donde viven, cuestionándolo todo hasta por donde cruza el auto si no lo hace por donde ella lo desea, condenando a la gente por hacer cosas, por no estar de acuerdo con lo que se hace y luego todo esto se paga con perdida del uso del verbo, afonías, toses incurables, aislamiento. Antes de llegar a estos extremos reconozcamos el mal uso que hemos hecho de la Energía divina a través del Chacra Laríngeo y accionemos la Llama Violeta transmutando. Pero no se piense que después de toda una vida usando mal el verbo, con una sola invocación de la Llama Violeta por un repentino arrepentimiento todo se va a solucionar, esto todo debe ser una gran toma de conciencia.

Meditemos en las siete palabras de Jesús cuando a pesar de todo lo que lo insultaban cuando estaba en la cruz lo que hacia era perdonar, ofrecer el cielo a ladrones y jamás mal calificó la energía por medio de su verbo.


 

TERCERA SEMANA DE CUARESMA

La Tercera Semana de Cuaresma va desde el tercer Miércoles al cuarto y está dedicada a la purificación del Cuerpo Emocional y de los sentimientos. Esto va a realizarse pidiendo perdón por todo, y perdonando a todo el mundo audiblemente, no importa lo que nos cueste. Le vas a decir a todo el mundo: “Te pido perdón por todo lo que requiera que me perdones, y te perdono por todo lo que necesite mi perdón”. Hazlo de corazón y con devoción. Recuerda que es un acto de penitencia cuaresmal.

Meditemos en el gran perdón de Jesús cuando en la Cruz dijo Padre perdónalos porque no saben lo que hacen.

Cuando veamos alguna película sobre la Pasión de Jesús o hagamos lecturas sobre ella, enfoquémonos en la actitud de perdón ante el cruel sufrimiento que le infringieron y veámonos como Jesús, siendo atacados y perdonando, invocando el Fuego Sagrado del Perdón. Digamos: “Te doy mi amor y mi perdón”. Si se conoce la Llama Violeta, se puede decretar: “Yo Soy la Llama Violeta del Amor Compasivo que consume y disuelve todos los errores cometidos por mí y por toda la humanidad”. Esta es la clave oculta de este grandioso suceso del perdón de Jesús.

La crueldad extrema que se ve en la película “La Pasión de Cristo”, hecha por Mel Gibson, cumple una finalidad: que todo el que vea esa proyección cinematográfica comprenda que no importa lo que nos hagan sufrir, el tamaño del daño infringido, PERDONEMOS. Sin perdón no vamos a llegar a ninguna parte.

Con tan solo considerar el dolor padecido por Jesús en su Pasión y reflexionar en su “perdón universal” hacia todos lo que le produjeron tan horrible muerte –sin tomar en cuenta que Jesús fuera un enviado de Dios, un Maestro encarnado y tantas cosas más, tan maravillosas que dicen de Él- es la más grande instrucción que Maestro alguno haya dado a la humanidad.

A la par de la gran crueldad que se estaba cometiendo con Jesús, haciéndolo padecer tanto, está el perdón y la humildad más grande que se haya visto jamás; es que en la cruz, Jesús le dijo a esos mismos que lo torturaban: “Padre, perdónalos porque no saben lo que hacen”.

Cuando la gente sabe lo que es la crueldad, sus consecuencias y que todo el sufrimiento que le ocasiona a los demás se le va a devolver en carne propia, no lo hace; por eso Jesús dijo: “No saben lo que hacen”.

Esa humanidad cruel y torturadora que crucificó a Jesús, es la misma que hoy en día hace la guerra contra un país, mata en un atentado o una guerra, roba y aniquila con las drogas. Los seres humanos no han cambiado mucho desde la época de Jesús. Esos mismos crucificadores de hoy en día, justifican el que existan grandes perdonadores.

Si no existieran faltas, no habría perdón. Las personas crueles existen para que el perdonador se ejercite. Si Jesús, siendo el glorioso ser que era, perdonó, más rápidamente lo tenemos que hacer nosotros que no somos nada.

Pero es frecuente ver a directores de organizaciones espirituales, muy ofendidos porque alguien los ataca, los critica, y peor aún si se burlan de ellos, ya que se encolerizan y amenazan sutilmente a los atacantes con la condenación eterna, con que serán recluidos en un planeta de atrasados, amenazándolos con ser juzgado por un ser cósmico intolerante, les dicen que se les va a venir encima un terrible karma o algo más aterrorizante. Todo esto no es más que pura venganza y odio, escondida tras el decir que lo divino tomará cartas en el asunto. Pero esta no es la actitud del que Activa Su Cristo Interior, que ha de ser de constante Perdón. Tenemos que poner en práctica siempre la afirmación del Padre Nuestro: “Perdona nuestras ofensas, así como nosotros PERDONAMOS a los que nos ofenden”. Para poder ser perdonados de nuestros sufrimientos, tenemos que perdonar nosotros primero. “Sin perdón no serás perdonado”.

Digámosle a ese que nos ha hecho lo peor que se le puede hacer a un ser humano: “Te perdono”. No importa si al principio el Perdón no nos sale sinceramente; mientras más lo ejercitemos, mejor lo haremos, hasta que lleguemos a perdonar de todo corazón como Jesús.

Desde la cruz de las acusaciones, calumnias y escarnio injustificado a los que a veces somos sometidos, debemos reaccionar solamente perdonando a nuestros contendores.

En la cruz, Jesús perdonó sin averiguar culpables ni buscar razones; asimismo podemos hacerlo nosotros. Vamos a perdonar hoy a toda esa gente que nos ha puesto una corona de espinas, porque cuando perdonamos, nos quitamos esa corona. Guardar resentimiento por las negatividades que otros nos dicen, a la larga nos hace daño.

Todos cometemos faltas, que finalmente se nos devuelven en sufrimientos, enfermedades, tragedias personales y familiares. Cuando esto nos sucede, queremos ser perdonados para dejar de sufrir, pero para ser perdonados hay que perdonar primero.

El rencor y la envidia son los que producen el cáncer, males estomacales, dolor en los riñones y la cabeza, además de perturbarnos en el ámbito interno, quitándonos la placidez y la paz del alma. Todas las enfermedades son producto del mal uso de la energía divina o el tragarnos las negatividades de otros. Recuerda que “donde está tu mente estas tú”; si te pones a ver lo malo que hacen los demás y a condenarlos, en eso te convertirás y terminarás igual a la persona que condenabas. Cuando aplicas el Perdón, nada negativo te puede dañar, porque te positivizas y te llenas de un aura de Luz tan bella, que nada negativo se te acerca.

Los labios de Jesús nos recuerdan constantemente el Perdón. Cuántas veces hemos dicho: “¡Maldita sea! ¡Ojalá te mueras!”. Eso es calificar mal la energía divina contenida en la creación de Dios. Tantas palabras feas con vibraciones envenenadas le hemos dicho a la gente, que esa energía se nos devuelve para que la purifiquemos; por eso hacemos la Ley del Perdón. Lo que hizo que Jesús resucitara no fue el hecho de que lo crucificaran, sino que perdonara. Fue el Perdón lo que llevó a Jesús al Cielo. Entiéndase por Cielo el estado de Bienaventuranza Suprema que se puede vivir incluso estando en la Tierra. Por eso no debemos decir nada malo, mucho menos maldecir; y cuando estamos furiosos, en vez de lanzar improperios, digamos: “Bendigo el bien en esta situación”. Tampoco hablemos mal de ningún instructor, ni usemos las palabras de los Maestros y Santos para condenar a alguien, porque esa energía mal calificada se nos va a devolver algún día para que la redimamos. Todo odio disfrazado de maestro severo y corregidor va a regresar a nosotros algún día.

La única forma de detener los atentados ferroviarios, las guerras raciales, los enfrentamientos políticos, las injusticias sociales y los secuestros es PERDONANDO, como lo hizo Jesús en la Cruz.

Así como perdonamos, debemos bajarnos del “podium del orgullo personal” y tener la suficiente humildad para pedir perdón por todas nuestras faltas. Uno no pide perdón por egotismo, orgullo, altivez, sobrepreciarse, creerse más que los demás. No hay nada de oprobioso en pedir perdón. Nuestras almas se engrandecen cuando pedimos perdón; nos liberamos de toneladas de culpabilidad. “Perdonar y ser perdonados es divino”.

El Cristo se expresa a través de una vida de Misericordia, esto es, perdonando, dándole afecto y comprensión –con un Fraternal Espíritu de Misericordia- a aquella persona que nos ha hecho lo peor. Cuando se es perdonador y misericordioso, el Cristo está presente sin necesidad de que se lo invoque. La práctica de la Misericordia, el Perdón y la Caridad debe hacerse en perfecto silencio externo, es decir, sin estar diciéndoselo a la gente, para que la bienaventuranza espiritual pueda manifestarse a nivel de la Luz Crística.

 

SEGUNDA SEMANA DE CUARESMA

La Segunda Semana de Cuaresma que va desde el segundo miércoles hasta el tercero, está dedicada a la purificación de nuestro Cuerpo Vital o Etérico con el ayuno, que se puede hacer a diario solamente hasta las doce del mediodía, ya que uno más largo nos puede debilitar. El ayuno consiste en no comer absolutamente nada, ni siquiera tomar café, hasta las doce del día; solamente para que no se envenene nuestro cuerpo con los tóxicos que tenemos, es importante tomar agua con zumo de limón, sin azúcar, cada vez que nos dé sed y hambre. Recordemos que es un acto de Fuerza de Voluntad o sacrificio y, como tal, lo debemos asumir con mucho amor y devoción.

Podemos también durante esta semana y a partir de ella en toda la Cuaresma para desarrollar la Fuerza de Voluntad y ofrecérsela al desenvolvimiento de la Llama Azul dentro de nosotros el dejar de comer carne, azúcar o sal añadida en los alimentos.
Mantengamos durante esta semana Jesé diciendo en la Cruz “Tengo sed”.

Cuando en la India entré a la casa de las Hermanas de la Caridad, en Calcuta, donde vivió y está enterrada la Madre Teresa de Calcuta, vi un crucifijo que tenía al lado un letrero que decía: “Tengo sed”. La persona que mejor ha comprendido estas palabras de Jesús en la Cruz es la Madre Teresa de Calcuta, que expresaba: “Jesús es cada enfermo, moribundo y pobre que nos dice: Tengo sed”. Esta sed es la necesidad que tiene cada ser humano de provisión, amor, salud, ropa, atención, limpieza y muchas cosas más.

La humanidad, como Jesús, siempre tiene sed de algo. Como seres en un sendero espiritual, nuestra razón de vivir es saciar esa sed: dándole alegría al que está triste; compañía, al que ha sido condenado a una cárcel, al infierno o a un planeta de rezagados; dándole consuelo a la prostituta abandonada, al travestido rechazado, al paciente de SIDA desahuciado; recogiendo a la embarazada botada de su casa, al estudiante que es apartado de su grupo espiritual; proporcionándole ropa, dinero, comida y provisiones al carente. Esto es darle de beber al sediento.

La mirada de Jesús en la cruz, sediento, con los labios secos, esperando que alguien le dé un sorbo de agua es igual a la que nosotros podemos ver en las personas cuando nos percatarnos de su dolor, angustia y necesidad. Uno no puede quedarse pasivo ante esto, y así como Jesús necesitó agua y dijo: “Tengo sed”, igualmente hay en la calle montones de personas sedientas como Jesús, buscando que les mitiguen su sed, sed de justicia, amor, conocimientos, afecto, salud y compasión. Cuando les digo que reaccionen ante eso, no quiere decir que critiquen, que condenen, sino que vean con amor compasivo y perdonen.

Los dulces y hermosos labios de Jesús que habían predicado la Palabra de Dios, disipando las tinieblas, decretando la salud de los enfermos, la resurrección de los muertos y hablando con el Padre, estaban sedientos y en vez de recibir agua, le dieron un amargo vinagre. Ese “tengo sed” lo dicen los enfermos, menesterosos, abandonados, ignorantes, odiados, esperando que alguien les dé de beber las aguas del auxilio dulce y amoroso.
Jesús sabia que existía abundante agua fresca, pero no se la dieron para hacerlo sufrir. Sin embargo, Sus labios lo que hicieron fue bendecir el bien, hablar de Amor Compasivo, de perdón y prometer el Reino de los Cielos.

El hecho de que existan muchas personas que, para hacer sufrir a los demás, se nieguen a dar auxilio a otros, son como los que no quieren darnos de beber cuando tenemos sed.

Que meditar en esta sed de Jesús nos ayude a decir las palabras de Amor y Perdón de Sus labios, con verdadera humildad y sin rabia: “Padre, perdónalos porque no saben lo que hacen”, y asumir ese mismo perdón para con todo el que nos haya negado algo.

PRIMERA SEMANA DE CUARESMA

La Primera Semana de Cuaresma, que comienza el Miércoles de Cenizas y va hasta el segundo Miércoles, está dedicada a la purificación del cuerpo físico por medio de acciones espirituales que tengan que ver con éste cuerpo y la renuncia, como la caridad física. La caridad la vamos a practicar purificando nuestro armario o closet, tomando toda la ropa que ya no usamos y regalándosela con nuestras manos y con mucho amor a alguien. Lo mismo podemos hacer con comida, dinero y todo tipo de cosas físicas.

Propongámonos borrar de todos nuestros escritos, de nuestros conceptos mentales y conversaciones, toda palabra de condenación, crítica y hasta el más leve comentario que no sea una bendición hacia cualquier persona o grupo que tenga otras creencias diferentes a las nuestras, con quien hayamos discutido, o que tengan distintos puntos de vista. Esto es Crístico por eso es bueno hacerlo, nos purifica, nos acerca a Dios, tal vez tengamos que doblegar nuestro ego, pero eso también es maravilloso, ya que nos limpia interiormente.

Devolvamos todo lo que le hayamos quitado a otra persona. A veces nos apropiamos de ideas ajenas para hacer escritos, composiciones, resoluciones empresariales, dinero, que no son nuestros para ganar glorias con el genio, la inventiva, el trabajo de otro, pero todo eso es falsedad y aunque nosotros mismos nos creamos grandes, es una mentira en la que nosotros mismos nos estamos engañando. La cuaresma es el momento de purificarnos.

Perdonemos verbalmente a las personas que no le han rendido culto a nuestro ego desobedeciéndonos, insatisfaciendo nuestras demandas, ignorando nuestras solicitudes.

Meditemos en Jesús cuando fue despojado de su ropa y tuvo que exponerse completamente desnudo exhibiendo las partes más íntimas de su cuerpo ante un pueblo que lo aclamaba para condenarlo. Allí Jesús perdió todo lo que tenía, su túnica, reputación, las buenas opiniones que tenían de Él, el pudor, la confianza en sus discípulos y tantas cosas más.

Qué duros e injustos somos cuando llamamos o pensamos que un estudiante que va con su Facilitador aprendiendo, es un “adulador”. Solo una persona mala, cruel, con deseos de herir usa esta palabra en su vocabulario. Borrémosla, perdonémonos y llamemos a la persona que hemos insultado llamándola “aduladora” o diciéndole que sus estudiantes son unos “aduladores” y humildemente pidámosle perdón como acto penitencial de Cuaresma.

Ay Dios mío, recordemos que todo de lo que nos hemos apropiado sin pertenecernos, de toda palabra que hayamos dicho que no sea una bendición, en el momento de la muerte tendremos que dar cuenta de ella. Nos impedirá nuestra ascensión y en ese momento no podremos retroceder a la vida para disolverla o borrar eso y ahora, si podemos hacerlo, hagámoslo. Estamos en Cuaresma momento de penitencia.

Nuestra meditación en esta primera semana de Cuaresma es en la desposesión del Cristo desnudo de Cellini.

De todo lo grande que simboliza un crucifijo, una de las cosas imponentes es ver a ese Jesús desnudo delante de ti, que es un hombre como cualquier otro, joven, con toda su hermosa musculatura, pero crucificado como un delincuente por el solo hecho de haber actuado y haberle dicho la VERDAD a la gente.

La desnudez de Jesús en la Cruz es la más grande de todas las renuncias, es perderlo o dejarlo todo por la causa del Reino de los Cielos. Jesús, desnudo en la cruz, nos recuerda que con nada nacimos y así habremos de morir. El desnudo de Jesús es la pérdida de nuestro orgullo personal, de la reputación, el que piensen bien de nosotros y, algunas veces, hasta conformarnos con lo poco que llevamos puesto o tenemos.

The Cosmic Computer

27 Mar

by: Kevin Kinchen

The Universe is like a computer in that we human beings program the code of the software into the cosmic computer by informing it precisely, in seemingly complex, but overly simple instructions. In other words, the software of the Universe, which will execute the instructions (your wish is my command) we program into it, provided we know the rule of programming language that the Universe responds to, including the specific set of ask initiating strings of code.

Put another way, the Universe, much like a computer, can be thought of as an interface that produces results in accordance with the instructions it has been given by you, the programmer (creator). If you make a programming error, the results will come back with an error report (i.e. the results you get will seem erroneous to you). But, when you properly understand the rules and syntax of this language, what I will call MPL (manifestation programming language), you will be able to create the results you want.

Here are the rules of MPL that will allow you to yield the results you want in your life.

1) Every instruction begins with your intention. Thus, the best way to instruct the cosmic computer to execute any task for you is by beginning your request with the words, it is my intention to/that
2) You must provide as the rest of your instruction the very specific details of what, when, where, and why in each request
3) You can not instruct the cosmic computer in any way about the how and who of a request. These are syntax errors. The cosmic computer has built in instructions that are beyond our comprehension that can’t be overridden when it comes to how and who.
4) Giving the same instructions to the cosmic computer twice has the affect of canceling out the request all together. You must only intend for something to happen once if it is to happen.

The Universe is a perfect computer that is not possible of making mistakes. Thus, the output generated in your life has only generated what you perceive to be errors because of your violation of this very strict set of syntax rules. If you fully understand the language of MPL, you will never again create things in your life that you do not want. In fact, you will find just the opposite, that truly you are the creator (programmer) of your own life , and the only reason you have ever experienced any kind of dissatisfaction in your life is because you didnt know these rules. Now you do. Apply them to your life and behold at the awesome speed and precision with which the Universe produces the desired outcome in your life, on every level of your life.

 

Plenilunio de Aries (26 de marzo) y el Festival de Pascua (el primer festival espiritual de los tres mas importantes).

26 Mar

Nota clave: Surjo y desde el plano de la mente gobierno
Es posible realizar un trabajo de meditación grupal efectivo en cada período de plenilunio y en esta época el trabajo coincide con la Luna Llena de Aries y el Festival de Pascua. Actualmente, mientras que numerosos individuos de todas partes del mundo están conociendo a fondo, a través de la experiencia, el valor de la meditación, se está produciendo también un creciente reconocimiento de la potencia de la meditación grupal. Los grupos de personas que meditan juntas como un acto de servicio pueden invocar, recibir y liberar esas energías espirituales que tocan e inspiran lo mejor de la humanidad.

 

Las energías de luz, amor y voluntad al bien siempre están disponibles para quienes las contactan en meditación; pero existen ciclos en el flujo y reflujo de las energías espirituales con los que los grupos, así como los individuos, pueden cooperar conscientemente. Uno de los principales ciclos de energía coincide con las fases de la luna, alcanzando su momento cumbre en el tiempo de la Luna Llena. Por lo tanto, se trata de un tiempo durante el cual la canalización de energía a través de la meditación grupal puede ser especialmente efectiva.

 

Actualmente, cientos de grupos de servicio de todo el mundo se reúnen con regularidad cada mes en el momento de la Luna Llena para trabajar en meditación. La luna en sí misma no ejerce ninguna influencia sobre el trabajo, pero la órbita totalmente iluminada de la luna indica un alineamiento libre y sin impedimentos entre nuestro planeta y el sol. El sol es la fuente de energía de toda la vida en la tierra; la fuente de la conciencia física, de la percepción egoica y de la vida espiritual. En tales momentos, la humanidad puede realizar un claro acercamiento a Dios, el Creador, el centro de vida e inteligencia.

 

Hay doce oportunidades de este tipo para la meditación grupal durante el curso del ciclo anual. Tras años de trabajo, realizado por un número creciente de grupos e individuos, estas oportunidades mensuales de realizar un trabajo especial con la corriente de energía han empezado a reconocerse como “Festivales”; cada uno con su cualidad y efecto particulares, dependiendo del signo del zodíaco por el que atraviese el sol.

 

De estos doce Festivales, tres se consideran como Festivales principales, formando los pináculos del ciclo anual. Estos tres son: el Festival de Pascua (en la Luna Llena de Aries, 26 de marzo 2013), el Festival de Wesak (en la Luna Llena de Tauro, el 25 de abril), y el Festival de Buena Voluntad o Día Mundial de Invocación (en la Luna Llena de Géminis, el 24 de mayo). Están concentrados en tres meses consecutivos y conducen a un prolongado esfuerzo espiritual anual, que afecta al resto del año y a los nueve Festivales menores.

 

Mediante un trabajo de meditación regular y persistente, a lo largo de numerosos años, estos Festivales están consiguiendo crear un anclaje subjetivo en la conciencia humana. Encarnan un propósito básico divino que empezará a establecer sus objetivos a medida que las diferentes instituciones religiosas reconozcan y celebren simultáneamente, cada una a su manera, el singular acercamiento de la humanidad a Dios y de Dios a la humanidad.

En el futuro, todas las personas de inclinación espiritual celebrarán los mismos días de fiesta. Esto producirá la creación de un fondo común de recursos espirituales y de esfuerzo espiritual unido, más una invocación simultánea. La potencia de esto será evidente.

 

En esta época del año celebramos el Festival de Pascua; no como un Festival exclusivamente cristiano, sino como un evento planetario, en el que puede participar cualquier persona de cualquier creencia religiosa; porque el Cristo nos pertenece a todos y es la misma “gran identidad” en todas las religiones mundiales. El Festival de Pascua es el Festival del Cristo vivoresucitado, el instructor del mundo y el Guía de la Jerarquía espiritual del planeta, ese reino de la naturaleza que conocemos como el reino de las almas. Él es la expresión y la encarnación del amor de Dios. En este Festival de Pascua la naturaleza del amor de Dios sobresale como una fuerza viva, radiante.

Las llamadas “Fuerzas de Restauración” se encuentran también activas en la época del Festival de Pascua. Estas fuerzas están conectadas con el principio de inteligencia en la naturaleza divina, estimulando el intelecto humano. Este tipo de energía es especialmente creativo. Es una energía de masas, relacionada con la estimulación de la inteligencia colectiva. Hace que la gente piense, planifique y actúe. No produce resultados buenos ni malos sino, simplemente, el despertar de la mente para que pueda actuarse con inteligencia. La acción en sí depende, necesariamente, del tipo de mente y de la etapa evolutiva de quienes responden a las Fuerzas de Restauración. Otros factores condicionantes son el trasfondo racial y nacional y las tradiciones religiosas y culturales. Estas fuerzas activas producen, frecuentemente, un aumento de las dificultades iniciales pero, eventualmente, conducen a una reorganización definitiva de la vida nacional. Sus efectos son fundamentalmente físicos. Su objetivo es la producción de la nueva Tierra y de toda la evidencia externa de una afluyente nueva vida.

 

La vivacidad espiritual y eso que denominamos “vida más abundante” son las cualidades más destacadas del Festival de Pascua. La humanidad ha atravesado un largo, oscuro cielo de muerte y destrucción. La crucifixión y la “cuestión de la sangre” han dominado el retrato cristiano del Cristo. Pero el Cristo es una presencia viva y, en la actualidad, estamos emergiendo a la luz de una nueva era.

 

El nuevo mundo expresará la luz, el amor y el conocimiento de Dios en un creciendo de revelación, produciendo siete grandes resultados:

  • 1.   Se concederá poder para trabajar a los discípulos del mundo y a los iniciados de manera que puedan dirigir eficaz y sabiamente el proceso de reconstrucción.
  • 2.   La voluntad de amar estimulará a la gente de buena voluntad de todo el mundo, venciendo gradualmente al odio. La necesidad interior de vivir juntos cooperando ya existe y se encuentra sometida a estimulación.
  • 3.   La voluntad de actuar conducirá a las personas inteligentes del mundo a inaugurar aquellas actividades que constituirán los cimientos de un mundo nuevo, mejor y más feliz.
  • 4.   La voluntad de cooperar aumentará de forma creciente. La gente deseará y exigirá las correctas relaciones humanas como forma de vida natural.
  • 5.   La voluntad de conocer y de pensar correcta y creativamente será una característica destacada de las masas. El conocimiento es el primer paso hacia la sabiduría.
  • 6.   La voluntad de persistir se convertirá en una característica humana, una sublimación del instinto básico de supervivencia. Ello conducirá a una creencia persistente en los ideales presentados por la Jerarquía y en la demostración de inmortalidad.
  • 7.   La voluntad de organización avanzará un proceso constructivo que se desplegará bajo la inspiración directa de la Jerarquía. Su medio de desarrollo será la potencia de la voluntad‑al‑bien de los servidores mundiales y la receptividad de la buena voluntad de la humanidad.

En este Festival de Pascua, las Fuerzas que nos permitirán transformar la vida y vivir creativa y bellamente, se nos hacen ampliamente asequibles. Todo el proceso evolutivo tiende hacia la revelación de lo bueno, lo verdadero y lo bello. Estos principios se corresponden con la triple función planetaria del Cristo como “el Camino, la Verdad y la Vida”. Estos valores básicos del Cristo son inherentes a toda la humanidad.

Podemos cooperar en la meditación con las metas de la nueva era de buena voluntad mundial, correctas relaciones humanas y paz. Podemos abrir nuestros corazones y nuestra conciencia al Cristo vivo y liberar las Fuerzas de Restauración a través de una energía claramente dirigida en la meditación grupal, concentrada a través de La Gran Invocación. He aquí las palabras:

“Desde el punto de Luz en la Mente de Dios,
Que afluya luz a las mentes de los hombres;
Que la Luz descienda a la Tierra.

Desde el punto de Amor en el Corazón de Dios,
Que afluya amor a los corazones de los hombres;
Que Cristo retorne a la Tierra.

Desde el centro donde la Voluntad de Dios es conocida,
Que el propósito guíe a las pequeñas voluntades de los hombres;
El propósito que los Maestros conocen y sirven.

Desde el centro que llamamos la raza de los hombres,
Que se realice el Plan de Amor y de Luz,
Y selle la puerta donde se halla el mal.

Que la Luz, el Amor y el Poder
restablezcan el Plan en la Tierra.”

Coming Home Unlimited access to the Divine.

25 Mar

A shaman’s guide to healing.

TO HEAL OURSELVES AND OTHERS, we need information. We need to get to the bottom—to the root cause—of our illnesses and pain, whether it’s physical, emotional, or spiritual. And we need to find out what the most efficient and effective means of healing will be for each of us individually.

We get information about ourselves and our environment in two very different ways: One is through our normal five senses—sight, sound, touch, taste, and smell. The other is through an expanded state of awareness, where we perceive beyond the limitations of our body and mind and feel that we are part of the vast universe around us, connected to All That Is. In this state, we have access to unlimited information.

Perhaps you have had such an experience while hiking in the mountains or watching the waves roll in at the beach—nature can certainly ease you into an expanded state of awareness. Or maybe you’ve reached it through exercise or prayer or music, or through making love or being present at the birth or death of a loved one—events where you felt deeply connected to another person. Please keep in mind that I’m referring to naturally expanded states, not ones of artificial expansion from drugs, which can damage the human energy field, sometimes permanently.

Oftentimes, an expanded state has come upon me while mountain climbing or cross-country skiing in the wilderness. But the surest route to heightened consciousness is meditation.

I was once on a yearlong meditation retreat with a spiritual teacher, receiving instruction in ancient Hindu sutras, which are highly condensed texts (usually short phrases or even single words) that are memorized in order to produce specific effects. Students are instructed to focus on these sutras while meditating. Having been admitted to the program at the 11th hour, I’d had no opportunity to read books or quiz friends as to what I could expect. And since the 200 students were instructed not to discuss the sutras among themselves, I simply showed up each day ready to sit silently and await instruction.

Once the last sutra had been whispered to me, I began quietly repeating it in my mind. Suddenly, I noticed my whole body become very hot, as if it were on fire. The heat became more and more intense, and I began to vibrate—just a little at first, and then a great deal. I felt my body expand . . . and expand . . . and expand . . . until it seemed that there were no longer 200 separate people sitting on the floor, but one vast body. It was as if we were so linked that we were all one, beating with one heart. Although I didn’t know it at the time, I had, for a brief moment, experienced the unified field, where we are all intimately connected.

Once you have experienced a direct connection to this energy, you will not want to live without it. It truly feels like home.

Excerpted from Be Your Own Shaman by Deborah King. Copyright © 2011 (Hay House).

Deborah King, spiritual teacher, master healer, and New York Times bestselling author of Be Your Own Shaman, takes you on a one-of-a-kind journey into the powerful esoteric world of healing. Her first best-seller, Truth Heals: What You Hide Can Hurt You, explores the relationship between the suppression of painful emotions and their impact on health and happiness.

Buddha and the 12 Steps Calling on the higher power of karma.

23 Mar

THE LAW OF KARMA refers to the relationship between actions and their results, to the idea that taking skillful or wise action will bring about positive results. In Twelve Step terms, this is a Higher Power. It is a force that permeates our lives; we see it in actions large and small. We can’t escape it or avoid it, and we can’t control it. We can only cooperate with it. That’s why we call karma “God”: there’s no point in fighting God. You’ll always lose.

The core Buddhist teaching on the Four Noble Truths is a teaching on karma: the causes and results of suffering, and the causes and results of ending suffering. The Buddha talked extensively about karma because it is only through this law, through cause and effect, through taming the mind and taking skillful action, that we can find freedom.

One of the hardest things to do is to change the course of our karma. Zen teacher, Byakuren Judith Ragir, calls it “interrupting the karmic flow.” Getting sober is one of these actions, one of these interruptions.

My early efforts at meditation were partially driven by a lack of understanding karma. With a belief that enlightenment was going to fix all the problems in my life I was immersed in magical thinking. To think that sitting silently on a pillow will make you a rock star, get you lots of money, solve your drug and alcohol problem, and cure you of depression is to be very confused about cause and effect.

This was also apparent in my beliefs about school. When I got sober and woke up to how limited my career options were as a musician, I gradually got the idea I might go back to school. But when I thought about getting a college education from scratch—I had only a G.E.D.—it seemed insurmountable. Four years! I’d be over 40 by the time I graduated!

When I said this to my sponsor, he looked at me and said, “You’re going to be over 40 in four years anyway. You can either have a degree then or not.”

Oh, right! I got it. Time was going to pass, and what I did over the time was going to have results—or no results, if I did nothing. As daunting as four years of school sounded at the outset, the thought of being in the same place four years down the road was more frightening. This was when I started to really understand the Twelve Step emphasis on “showing up.” Getting through school was all about going to “one class at a time.” Just doing today’s work and being where I was supposed to be. Dropping out of high school as I’d done was the opposite: not showing up, running away. And the reason I ran away was because I found school unpleasant—in Buddhist terms, I had “aversion” to school. Showing up means living with aversion to some extent, not being so reactive, trusting in a process rather than running from the immediate discomfort.

Magical thinking expects instant results, but real change rarely happens this way. It’s more the steady drip, drip of accumulating acts. My attitude had always been that if something didn’t work out right away it wasn’t meant to be. But this goes directly against Buddhist teaching, which is that nothing is meant to be. Nothing is fated or inevitable in our lives. Just because something is difficult doesn’t mean it’s not meant to happen.  That doesn’t mean that you have to stick with every single thing you try. It does mean that when we say “everything happens for a reason,” we won’t mean that there is some being up in the sky deciding how things should be, but rather that, everything happens as a result of intentional actions.

So this is how we interrupt the karmic flow. Through actions. But before we make those actions, we need to see what should be done, and this takes the wisdom that comes out of mindfulness. When we pay attention with a clear mind, we begin to get an idea what needs to change in our lives. Once we see this clearly, we have to make a plan and act on it. One way to support this is making vows. Traditional vows are more religious in nature, but the Twelve Step tradition gives us another form: “Just for today.” When we make a vow about showing up and following through on our intentions “just for today,” we make tasks that may seem unachievable, like getting a college degree manageable, cutting them up into more reasonable pieces. “Just for today I will show up for class,” we might say, or “Just for today I will go to work,” or my meeting or do my meditation. Interrupting the karmic flow takes mindfulness, intention, and action. If we want to change and grow, if we want happiness and satisfaction in our lives, we must find ways to follow through on what’s really important to us.

Buddha and the 12 Steps - Kevin GriffinJust for today, make a vow to show up.

Kevin Griffin. He has been practicing Buddhist meditation for three decades and has been in recovery since 1985. He’s been a meditation teacher for almost 15 years.

“El Gran Templo de la Resurrección” abierto en Marzo 2013.

22 Mar

Del 15 de Marzo al 14 de Abril de 2013 abre sus magníficas puertas el gran Templo de la Resurrección. Este Templo se encuentra localizado en el plano etérico en la ciudad de Jerusalém en el Huerto de Getsemaní (Israel).
Con la Apertura de estos Retiros de la Hermandad Blanca cada mes, se reúnen los Seres Cósmicos, Maestros Ascendidos, Angeles y representantes del Reino Elemental; así como también ciertos discípulos comprometidos, los cuales se congregan allí para encontrar los medios y formas de combinar sus energías, dones, talentos, recursos y poderes con el fin de contribuir al progreso del Planeta y sus evoluciones. En esta oportunidad tendremos el privilegio de disfrutar de la Presencia de los Amados: Lady Nada, Madre María, Casiopea, Madre Kwan Yin, Lady Diana, Uriel, Serapis Bey, Juan el Amado, Claridad y Astrea.

PROPOSITO:

La finalidad es renacer la Luz interior en cada ser para que pueda volver a sentir y vivir la plenitud de su Ser Interno.

Se va a visualizar cada ser en la Meditación, recibiendo las energías que irradian cada uno de estos Padrinos, acumulándolas en una bola gigantesca de Luz Blanca, que las va absorbiendo una a una.

Luego cada uno coloca esta gigantesca bola frente al Chakra Corazón (Ana Hatha), observando como ella gira, gira; hasta que este Chakra se conecta totalmente con la energía y en un momento especial de ese giro va a escuchar como el sonido de un pequeño chasquido, que indica la apertura de este Centro Corazón, sacando sus dolores, tristezas e información inadecuada, vaciándose totalmente y recibiendo la nueva Luz, energía emanada con su vibración correspondiente, resucitando a cada ser dentro de su momento inicial de Creación y Perfección.
Cada ser libremente recibirá esta Liberación y esta conexión con su verdadera Luz, resucitando nuevamente en toda su Pureza, su Amor, su Confianza y con todo el potencial necesario para recomenzar un nuevo ciclo de Existencia.

Que la Paz sea con todos vosotros!

Podemos acudir a este magnífico Templo en cada una de nuestras prácticas diarias de Meditación o en las noches al dormir, pidiendo a nuestro Santo Ser Crístico, nos traslade en conciencia proyectada para continuar recibiendo todas las bendiciones que son emanadas desde allí y además contribuir con nuestra participación consciente para cooperar en la transformación del Planeta y su elevación hacia los ámbitos de Luz Eternal.

Recordar el decreto para este año:

“Yo Soy lo que el creador es, luego Yo Soy el Amor, Yo Soy la Verdad, Yo Soy la Paz que cubre cada rincón de este Planeta, transformándolo en una estrella de Amor y Perfección”