Archivo | enero, 2013

EL PRIMER AMOR: LA AUTOESTIMA

31 Ene

 

La propia-estima no puede ser verificada por los demás. Tú vales porque tú dices que es así. Si dependes de los demás para valorarte, esta valorización estará hecha por los demás.

Puede ser que tengas una enfermedad social, una enfermedad que no se pueda curar con una simple inyección. Es muy probable que te haya infestado el virus del desprecio a ti mismo; y el único remedio conocido para esto es una buena dosis masiva de amor propio, o amor a ti mismo. Pero quizá, como mucha gente en nuestra sociedad, tú has crecido con la idea de que está mal amarse a sí mismo. Piensa en los demás, nos dice la sociedad. Ama a tu prójimo, nos predica la Iglesia. Lo que nadie parece recordar es lo de ámate a ti mismo, y sin embargo es eso precisamente lo que vas a tener que aprender para lograr tu felicidad en el momento-presente.

 

De niño aprendiste que amarte a ti mismo, algo natural en aquel entonces, era lo mismo que ser egoísta y consentido. Aprendiste a pensar en los demás antes que en ti mismo, a darles mayor importancia porque de esa manera demostrabas que eras una “buena” persona. Aprendiste a anularte y te alimentaron con conceptos como el de “debes compartir tus cosas con tus primos”. No importaba que fueran las cosas que más querías, tus tesoros personales, o que ni papá ni mamá pudieran no estar compartiendo sus juguetes de adultos con los demás. Incluso puede que te hayan dicho a menudo que “los niños callan cuando hablan los adultos” y que “debes saber cuál es tu lugar”.

 

Los niños se consideran hermosos e importantes por naturaleza, pero al llegar a la adolescencia los mensajes de la sociedad ya han echado raíces. La desconfianza en sí mismos está en pleno apogeo. Y con el pasar de los años esta sensación recibe constantemente refuerzos. Después de todo no debes andar por el mundo amándote a ti mismo. ¡Qué pensarán de ti los demás!

 

Las indirectas son sutiles y la intención que las alienta no es mala, pero logran mantener a raya al individuo. Empezando con los padres y la familia y siguiendo con el colegio y los amigos, el niño aprende estos encantadores modales sociales que son como la marca de ley del mundo de los adultos. Los niños nunca actúan así entre ellos a menos que sea para darles gusto a los mayores. Que digan siempre por favor y gracias, que hagan una venia, que se levanten cuando entra un adulto en la habitación, que pidan permiso para levantarse de la mesa, que aguanten las eternas caricias en las mejillas y las sobadas de cabeza de los adultos. El mensaje es muy claro: los adultos son importantes; los niños no cuentan. Los demás tienen importancia; tú eres insignificante. No te fíes de tu propia opinión era el corolario número uno, y había un enorme paquete de refuerzos que venían bajo el título de “buena educación”. Estas reglas encubiertas por la palabra “modales” te ayudaban a internalizar los juicios de los demás a expensas de tus propios valores. No es sorprendente pues que estas mismas preguntas y dudas, estas mismas definiciones que te niegan como persona persistan en la madurez. ¿Y cómo logran introducirse estas dudas de uno mismo? Quizá tengas problemas en el importante tema de amar al prójimo.

 

Pero el amor a los demás está relacionado directamente con el amor que te tienes a ti mismo.

 

EL AMOR: SUGERENCIAS PARA UNA DEFINICIÓN

 

El amor es una palabra que tiene tantas definiciones como personas hay para definirlo. Prueba ésta a ver cómo te va. La capacidad y la buena disposición para permitir que los seres queridos sean lo que ellos elijan para  si mismos, sin insistir en que hagan lo que a ti te satisficiera o te gustase. Puede que ésta sea una definición practicable pero el hecho es que muy pocas personas son capaces de adoptarla para sí mismos. ¿Cómo puede llegarse al punto de poder dejar que los demás sean como quieren y eligen ser sin insistir para que se pongan a la altura de lo que esperas de ellos?

 

Muy sencillo. Amándote a ti mismo. Sintiendo que eres importante, hermoso y que vales mucho. Cuando hayas reconocido lo que vales y lo bueno que eres no tendrás necesidad de que los demás apoyen y refuercen tu valor y tus valores ajustando su conducta a tus instrucciones. Si estás seguro de ti mismo y tienes confianza en lo que piensas, no querrás ni necesitarás que los demás sean como tú. En primer lugar, tú eres un ser único. Por otro lado eso los privaría de su individualidad, y lo que te gusta en ellos son precisamente esos rasgos que los diferencian y hacen que sean lo que son.

 

La cosa empieza a armarse. Logras amarte a ti mismo y de pronto eres capaz de amar a los demás, y eres capaz de hacer cosas por los demás al poder dar y hacer cosas para ti mismo primero que nada. Así no tendrás necesidad de artimañas para amar y dar. No lo harás porque esperas retribución o gratitud sino por el auténtico placer que sientes al ser generoso y amante.

 

Si tu ser no vale nada, o no es amado por ti, entonces es imposible dar.

 

¿Cómo puedes dar amor si no vales nada? ¿Qué valor tendría tu amor?

 

Y si no puedes dar amor, tampoco puedes recibirlo. Después de todo, ¿qué valor puede tener el amor que se le da a una persona que no vale nada? El estar enamorado, el poder dar y recibir, todas esas cosas empiezan con un ser que es capaz de amarse totalmente a sí mismo.

 

Toma por ejemplo el caso de Noah, un hombre maduro que pretendía amar tiernamente a su mujer y a sus hijos. Para demostrarles su cariño les compraba regalos caros, les costeaba vacaciones lujosas y tenía buen cuidado, cuando se ausentaba en viajes de negocios, de firmar siempre sus cartas con la palabra “amor”. Sin embargo Noah nunca lograba decir a su mujer y a sus hijos que los amaba. Y tenía el mismo problema con sus padres a quienes quería mucho también. Noah quería pronunciar las palabras que a menudo le pasaban por la cabeza y sin embargo se atoraba cada vez que trataba de decir “Te amo”.

 

En la mente de Noah las palabras “Yo te amo” lo dejaban al descubierto. Si él decía “Yo te amo” alguien tenía que contestar “Yo también te amo, Noah”. Su declaración de amor tiene que encontrarse con una afirmación de su propio valor personal. El decir esas palabras implicaba un riesgo demasiado grande para Noah, porque podrían quedar sin respuesta y entonces todo su valor se ponía en duda. Si, por otro lado, Noah pudiese empezar con la premisa de que él era amable o querido, no tendría ninguna dificultad en decir “Yo te amo, o “Yo te quiero”. Y si no le respondían con el deseado “Yo también te amo, Noah”, él vería que eso nada tiene que ver con su propia autovaloración puesto que ésta estaba intacta desde antes de que siquiera empezara a hablar. Si su amor era correspondido, era problema de su esposa, o de quien sea que Noah amara en ese momento. Podría ser que él deseara el amor de la otra persona, pero éste no sería indispensable para su autovaloración.

 

Puedes desafiar todos tus sentimientos de acuerdo a tu habilidad de amarte a ti mismo. Recuerda siempre que en ningún momento y en ninguna circunstancia es más sano odiarse a sí mismo que amarse a sí mismo. Incluso si te has portado de alguna manera que te desagrada, odiarte a ti mismo sólo te llevará a inmovilizarte y a perjudicarte. Y en vez de odiarte a ti mismo, trata de tener sentimientos positivos. Que la equivocación o el error te sirvan de lección; haz el propósito de no repetirlos pero no los asocies con tu autoestima o autovaloración.

 

He aquí el meollo tanto del amor a uno mismo como a los demás. No confundas nunca tu propio valor (que es un valor dado) con tu comportamiento o con el comportamiento de los demás hacia tu persona. Y, lo repito, no es fácil. Los mensajes que nos manda la sociedad son abrumadores. “Eres un niño malo”, en vez de “Te portaste mal”. “Mamá no te quiere cuando te comportas de esta manera”, en vez de “A mamá no le gusta cómo te portas”. Las conclusiones que sacas de este tipo de mensajes son:

 

“Ella no me quiere, debo ser un desastre” en vez de “no le gusto a mamá.

 

Ésa es su decisión; y aunque no me gusta que así sea, sigo creyendo que  soy importante. En su libro “Knots” (Nudos) el doctor R. D. Laing resume el proceso de internalización de los pensamientos de los demás para equipararlo con la propia autoestima.

 

Mi madre me ama. Yo me siento bien.

Yo me siento bien porque ella me ama. Mi madre no me ama.

Yo me siento mal.

Yo me siento mal porque ella no me ama.

Yo soy malo porque me siento mal. Yo me siento mal porque soy malo. Yo soy malo porque ella no me ama. Ella no me ama porque yo soy malo.

 

No es fácil deshacerse de los hábitos de la niñez. Es muy posible que la imagen de ti mismo se base todavía en las opiniones de los demás. Si bien es cierto que tus primeras ideas respecto a ti mismo las aprendistes de la opinión de los adultos, no es cierto que tengas que cargar con ellas para siempre. Sí, es difícil desligarse de las viejas cadenas y limpiar las heridas abiertas, pero es aún más difícil aferrarse a ellas si uno considera las consecuencias que esto implica. Con un poco de práctica y entrenamiento mental, podrás hacer unas elecciones de amor a ti mismo que te sorprenderán.

 

¿Quiénes son las personas que aman con facilidad?  Son acaso las personas que tienen un comportamiento autodestructivo? No, jamás. ¿Son las que se humillan y se esconden en un rincón? No, por cierto. El volverse eficiente, el lograr dar y recibir amor eficazmente empieza en casa por uno mismo, con el propósito de terminar con los comportamientos emanados de la baja valoración de sí mismo que se han convertido en una costumbre y en una manera de vivir.

por: Dyer W. Wayne

 

Sprout Some Wings. Your divine connection.

29 Ene

BROTHER LAWRENCE, the 17th-century Christian monk, was asked how he’d been able to maintain such a heightened state of awareness of his oneness with God. He replied, “I gave up all that was not he [meaning God] and I began to live in the world as if only he and I existed. As if only God and I existed.” He could say this because he was consciously choosing to live in such a way, and he exerted the spiritual discipline to enter that state of consciousness, a consciousness of oneness with God. Court that kind of awakening in your own life. Know that it is possible to live in this world as if only God exists, because it’s true. God exists as you. God exists as the people around you. God exists as opportunities that open up for you. You can choose not to see anything other than this. Let it speak to you throughout your day, then it will be present in your dream stage, it will pour out through your poetry, your song, your dance, your every movement.

As the Buddha described, once you hear the truth, it’s not going to go away. You’ve heard the truth and, one way or another, at one time or another, you will fully awaken to the awareness that your life is the life of the divine, that you are already an enlightened being.

You may resist this truth, you may deny it for a while, but it’s going to keep working on you, keep revolving within you, just as it is in this very moment, whether you are aware of it or not. Whatever has brought you to the point of awareness in which you find yourself today is the same thing that seeks to express itself in, through, and as you fully and completely. It’s emerging now, and soon you will sprout some wings and fly into the undiscovered region of your infinite potential.

Breathe into that awareness, feeling yourself connected to and blessed by it. The grace of God is pouring over you. Sometimes we don’t even know how blessed we are. There are blessings happening in your life that you don’t even know about yet.

Sometimes blessings come disguised and we say, “Oh no! I don’t want that! That isn’t what I’ve been praying for!” But right within that disguised blessing is something our soul is prepared to welcome or it wouldn’t have arrived at the threshold of our life, of our awareness.

So begin to count not only the blessings you can see, of which you are aware, but also give thanks for those you can’t yet see. Say to yourself, “My life is magnificent in every way—the good, the harmony, the love, the creativity, the joy, the harmony—are beyond my imagining! I am so humbly grateful for life, and to Life itself!”

This is your life on God. This is your brain on love. This is your mind on peace. This is your being on creativity. This is your body temple on vibrant health. All of this and more is who and what you are.

 

Michael Bernard Beckwith is known to millions as a featured teacher in the megahit book and film The Secret, which has sold over 14 million copies worldwide.

Visiones de la vida: un proceso de transformación para activar sus dones únicos y más alto potencial

La sonrisa

28 Ene

Sonreíos los unos a los otros; sonríe a tu mujer, sonríe a tu marido; sonreíd a vuestros hijos, sonreíos sin que os importe a quién, y eso os ayudará a que crezca vuestro amor por el otro.

Madre Teresa de Calcuta

 

Muchos norteamericanos conocen bien El principito, un libro maravilloso escrito

por Antoine de Saint-Exupéry. Es un libro que, sin dejar de ser un cuento para

niños, es también un recurso maravilloso para estimular el pensamiento en los

adultos. Muchos menos son los que tienen conocimiento de otros escritos,

novelas y cuentos del autor.

 

Saint-Exupéry era un piloto de caza que luchó contra los nazis y murió en

acción. Antes de la segunda guerra mundial, luchó contra los fascistas en la

guerra civil española. A partir de aquella experiencia escribió un cuento

fascinante con el título de La sonrisa (Le sourire). Éste es el relato que quisiera

compartir con vosotros ahora. Aunque no está claro si la intención del autor era

escribir un texto autobiográfico o de ficción, yo prefiero creer en la primera

posibilidad.

 

Cuenta el autor que, capturado por el enemigo, lo confinaron en una celda.

Por las miradas desdeñosas y el rudo tratamiento que recibió de sus carceleros,

estaba seguro de que al día siguiente lo ejecutarían. A partir de aquí contaré la

historia tal como la recuerdo, con mis propias palabras.

«Estaba seguro de que me matarían, y me fui poniendo tremendamente

inquieto y nervioso. Repasé mis bolsillos en busca de algún cigarrillo que

pudiera haber quedado en ellos pese al registro y encontré uno que, con manos

temblorosas, apenas pude llevarme a los labios. Pero no tenía fósforos; eso sí se

lo habían llevado.

»Por entre los barrotes miré a mi carcelero, que evitaba mantener contacto

conmigo. Después de todo, nadie intenta mirar a los ojos a una cosa, a un

cadáver. Decidí preguntarle:

 

»—¿Tiene fuego, por favor?

»Me miró, se encogió de hombros y se acercó a encenderme el cigarrillo.

»Mientras se acercaba para encender el fósforo, sin intención alguna,

nuestros ojos se cruzaron. En ese momento, sin saber por qué, le sonreí. Quizá

fuera por nerviosismo, tal vez porque cuando dos personas están muy cerca

una de otra es muy difícil no sonreír. En todo caso, le sonreí. En ese instante fue

como si se encendiera una chispa en nuestros corazones, en nuestras almas:

éramos humanos. Sé que aunque él no lo quería, mi sonrisa pasó a través de los

barrotes y provocó otra sonrisa en sus labios. Me encendió el cigarrillo y se

quedó cerca, mirándome directamente a los ojos, sin dejar de sonreír.

»También yo seguí sonriéndole; ahora ya lo veía como a una persona, no

como a un simple carcelero. Pareció como si el hecho de que me mirara hubiera

cobrado también una nueva dimensión.

»—¿Tienes hijos? —me preguntó.

»—Si, mira.

»Saqué la cañera y busqué las fotos de mi familia. Él también sacó las fotos

de sus hijos y empezó a hablar de los planes y las esperanzas que ellos le

inspiraban. A mí se me llenaron los ojos de lágrimas. Le dije que temía no

volver a ver nunca a mi familia, no poder llegar a verlos crecer. A él también se

le humedecieron los ojos.

»De pronto, sin decir nada más, abrió la puerta y sin añadir palabra me

guió hacia la salida. Ya fuera de la cárcel, silenciosamente y por callejas

apartadas, me condujo fuera de la ciudad. Allí, ya casi en el límite, me dejó en

libertad y, sin una palabra más, regresó.

»Aquella sonrisa me había salvado la vida.

Sí, la sonrisa… el contacto espontáneo, natural, no afectado entre las personas.

Éste es un episodio que cuento en mi trabajo porque me gustaría que la gente

pensara en que, debajo de todas las capas defensivas que construimos para

protegernos, para proteger nuestra dignidad, nuestros títulos, nuestros grados,

nuestro estatus y nuestra necesidad de que nos vean de tal o cual manera… por

debajo de todo eso, sigue estando, auténtico y esencial, lo que somos. No me

asusta llamarlo alma. Realmente, creo que si esa parte de ti y esa parte de mí

pudieran reconocerse la una a la otra, no seríamos enemigos. No podríamos

sentir odio ni envidia ni miedo. Con tristeza llego a la conclusión de que todos

esos estratos que tan cuidadosamente vamos construyendo a lo largo de toda la

vida, nos distancian de los demás y nos aíslan de cualquier auténtico contacto

con ellos. El relato de Saint-Exupéry nos habla de ese momento mágico en que

dos almas se reconocen.

 

he tenido más que unos pocos momentos como aquél. Enamorarse es

un ejemplo y también observar a un bebé. ¿Por qué sonreímos cuando vemos

un bebé? Quizá sea porque vemos a alguien que aún no tiene todas esas

barreras defensivas, alguien que, bien lo sabemos, cuando nos sonríe lo hace de

forma totalmente auténtica y sin engaños. Y el alma de bebé que seguimos

llevando dentro sonríe con melancólico agradecimiento.

Hanoch McCarty

Extracto del libro Sopa de pollo para el alma de Jack Canfield & Mark Victor Hansen

 

Why We Dream? And how the angels guide you.

26 Ene
  • AS A STUDENT of spirituality, you already know the impact of your thoughts and feelings upon your health and happiness, and the manifestation of abundance. In fact, they affect every area of your life. You know that the more you hold positive thoughts, the better your life flows. Yet we all have unconscious beliefs or emotions that affect our daily actions. You also may unconsciously absorb other people’s negativity. If you harbor hidden negativity, you have unknowingly been blocking or sabotaging your own happiness.

    Fortunately, our nightly dreams reveal these unconscious patterns so that we can become aware of the underlying mental and emotional causes of situations we want to improve, heal, or eliminate. That’s why it’s essential to notice and understand our dreams.

    Many people complain that they don’t dream or that they can’t recall any of the content. In reality, everyone dreams nightly. However, people may not consciously recall their dreams. Dream recollection is a habit requiring patience and persistence to develop, and my Angel dreams oracles cards can be an important tool of assistance.

    Since these cards are basic dream symbols, connecting with them on a daily basis will help your dreams become more vivid and easier to decode. Taking time to understand the symbols through study and meditation each day will help your unconscious mind bring forward those in your dreams. The more you connect to the symbols in these cards, the more you will begin to remember and understand your dreams.

    These cards were created for novice and expert alike, to help you connect with your nightly dreams. With the help of the angels, you can manifest your heart’s desire. Intended to be used as an oracle, this deck will also familiarize you with some basic dream symbols. For example, if you see green in your dream, you can learn what this color symbolizes by looking at the “Green” oracle card and then referring to the explanation in this guidebook.

    These cards will offer you the opportunity to explore the magnitude of the colorful world of dream journeying. You may draw one card daily or use a spread of three or more to determine future events and receive guidance like a conscious “waking dream” oracle.

    When you use this deck, you are receiving messages from Source and your angels through each card you pull. Not only are these oracle cards helpful for prophecy, support, and advice, but they will also attune you to your personal dream time. They’ll deepen your understanding of dreams and awaken your subtle dream bodies—vital forces facilitated by exposure to cosmic energy at night. The more you expand and open up to your dream time, the more you’re able to create and manifest the life you desire.

    There are 55 cards in this dream deck. The number 55 imbues the deck with its vibration as the Way Shower, leader to the light. This number also contains the vibration of change, whole-brain thinking, quantum spirituality, telepathy, clairvoyance, and ultimate freedom and oneness.

    Upon awakening in the morning, you may want to refer to some of the symbols in the deck if you need a reference for the images from your dreams during the night. This deck comprises basic dream symbols that can help you interpret and understand the content of your personal dreams.

    The herb and crystal cards can also be used as a tool to focus your mind before sleep. You can meditate on these cards. By doing so, you can manifest the topic you dream about. For example, if you focus on the hawthorn card before bedtime, you can dream about a future situation, because you are connecting to the qualities and energies of hawthorn. This connection acts as a key that brings forward prophetic dreams. The crystal and herb cards can also be used for many other things. For example, the selenite card can help you recall your dreams.  Meditate or focus on it before bedtime. By tuning in to this card, you are connecting to selenite’s qualities and energies, which will help you remember your dreams upon awakening.

    Get to know the cards by pulling a daily, weekly, or monthly card. Sit with its energy or meditate upon the picture on the front. Place a card on your altar. You might even want to put one under your pillow at night to bring in deeper understanding. Enjoy the journey!

     

    Doreen Virtue is a spiritual doctor of psychology and a fourth-generation metaphysician who works with the angelic, elemental, and ascended-master realms in her writings and workshops.

Vídeos de la edición 043

25 Ene

1.-  Dispuestos a perder los beneficios de nuestro personaje infantil. Laura Gutman

 

2.- – La Ley de Atracción – Esther Hicks – Abraham – El arte de permitir

 

3.- Peta / Paul McCartney – Glass Walls (Subs. español)

 

 

Revista electrónica Mundo Metafísico, edición 043

24 Ene

Índice

Lo que encontraras en Mundo Metafísico

Edición No.043, Bimestral

Del  24 de enero al 24 de marzo del 2013

 

Frases del mes:El descubrimiento más grande de todos los tiempos es que una persona puede cambiar su futuro con sólo cambiar su actitud. Oprah Winfrey

   En este Blog, encontraras cada bimestre amplia información sobre la Metafísica Moderna, y todo lo inherente al mundo Espiritual. Artículos de diversos autores, y por supuesto de una servidora. Extractos de libros,  respetando como siempre la autoría de estos, noticias, libros, etc. Ahora sin más preámbulos te invito a que visites cada una de las secciones…

1.- Arcángeles y ángeles.- En esta sección encontraras a los a los principales Arcángeles y Ángeles que conforman las huestes angelicales, y la manera en que puedes comenzar a contactarlos, ellos solo esperan tu llamado.

– El Ángel de la Redención, págs.1-2

– El Espíritu Envolvente del año 2013: Lady Rowena, págs.3-6

 ¡Sólo da click para ver la información!Arcángeles y ángeles043

2.- Artículos de luz.- Aquí encontraras diversos artículos sobre superación personal, metafísicos, relacionados al budismo, la magia, el medio ambiente, entre otros temas espirituales que no puedes dejar de leer.

– El año de la Serpiente traerá hechos inesperados, págs. 1-2

– El Arte de permitir, extracto del libro la Ley de la atracción, por: Esther y Jerry Hicks, págs. 3-9

Artículos de Luz043

3.- Afirmaciones, Decretos, Mantras y Oraciones.- Como es bien sabido el poder de la palabra es inmenso, y a través de los decretos, afirmaciones, oraciones y mantras podremos reforzar ese poder que nos otorga Dios, y poder materializar poco a poco nuestros sueños; y sobre todo mejorar nuestras vidas.

– Viajar a los retiros etéricos por la noche, por: Mark Prophet y Elizabeth Clare Prophet, págs. 1-4

Afirmaciones, Decretos,Mantras y Oraciones 043

4.- Maestros Ascendidos.- En esta sección encontraras las biografías de los principales Maestros de la Gran Hermandad Blanca, e información adicional de cómo solicitarles ayuda.

– Lady Rowena y el poder del amor, págs.1-2

Maestros Ascendidos043

5.- Meditación y algo más. Básicamente este espacio es una invitación para sumergirte en tu Yo interno, a reencontrarte, dándote consejos, opciones para adentrarte en la meditación consciente. Hablaremos de disciplinas que coadyuvan a ello como el Yoga, el Tai chi, le Ching kung, la relajación, tipos de meditación, etc. Que seguro facilitaran esa introspección tan necesaria en nuestros dias, vivimos en un mundo tan acelerado que apenas si dedicamos tiempo para nosotros, hay que consentirse, amarse, de esa manera podremos rendir mejor en nuestras actividades diarias, asimismo daremos un amor mas genuino a nuestros seres queridos, pero hay que comenzar desde adentro…

– La Ciudad de los cuarzos, por: Altaïr García, págs.1-2

Meditación y algo más043

 

6.- Metafísicos de nuestro tiempo.-  Si piensas que la metafísica es una invención, te equivocas, en metafísicos de nuestro tiempo encontraras a los personajes mas destacados de nuestro tiempo, y de la labor que han hecho para sumar mas adeptos a los senderos de la Luz.

– Esther y Jerry Hicks y la Ley de la Atracción, págs.1-4

Metafisicos de nuestro tiempo043

7.- Notitas de Luz.- Esta es una sección con notas relevantes y curiosas del medio espiritual, noticias que nos pueden dejar una enseñanza.

– Los lunes sin Carne de Paul McCartney, págs. 1-2

Notitas de Luz043

8.- Nuestros niños la esperanza del mundo.-  Esta es mi sección favorita, como saben soy la mama de dos niños que son mi mayor inspiración en la vida. Y como todas las mamas quiero lo mejor para ellos, y sobre todo quiero que el mundo vuelva a ser un lugar seguro, en armonía y en paz. Es una lucha en la que todos debemos participar, pues de nuestra aportación depende cambiar el curso de la Tierra. En este momento todo parece muy incierto, vivimos cambios climáticos, guerras, hambre, enfermedades, crisis financiera, en fin, el panorama no parece muy alentador para estas nuevas generaciones. Por ello exhorto a los padres de estos niños a que asumemos con amor y responsabilidad nuestro rol, hagamos de nuestros hogares refugios de esperanza, donde nuestros hijos se preparen para el gran vuelo y cumplan con la misión que se les ha encomendado.

Para concluir encontraras todo lo relacionado con las almas Índigo, Cristal, Diamante y Arcoíris que están llegando a nuestro planeta, como reconocer si tenemos a un ser especial y como guiarlo.

La propia infancia, – Cuando las madres entregamos a nuestros hijos, por: Laura Gutman, págs.1-3

Nuestros niños la esperanza del mundo043

– 9.- Reencarnación, Karma Y Dharma.- Como su nombre lo dice encontraras de interés sobre lo que es la reencarnación de manera profunda, así como del Karma y del Dharma, una vez que tengamos bien claro estos conceptos, comprenderemos mejor como afectan nuestras vidas y por ende nuestro paso por esta Tierra. ¿ El por que estamos aquí? ¿Qué deudas tengo que saldar? ¿Qué dones poseo?

– Los Pleyadianos. La energía sexual y sus poder, 3ra. Parte, págs.1-8

Reencarnación, karma,dharma043

10.- Méthaphysique pour tous / Methaphisique for everybody.-

– Esther y Jerry Hicks: Life is supposed to feel good, pages. 1-5

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11.- El libro del Mes.- «Pide y se te dará» de Esther y Jerry Hicks

Sinopsis:    En este libro fascinante y profundamente espiritual, Jerry y Esther Hicks trascienden el plano físico para transmitirnos las enseñanzas de un grupo de entidades superiores que se denominan a sí mismas Abraham: un verdadero manual de espiritualidad, que incluye inspiradores ejercicios para aprender a pedir y a recibir todo aquello que deseamos ser, hacer o tener. Los autores de El libro de Sara nos ayudan a comprender nuestra naturaleza como creadores, y nos enseñan a confiar en las emociones para descubrir si nuestro pensamiento está vibrando en armonía con el ser. Nos invitan también a poner en práctica veintidós procesos creativos que nos situarán en la vibración adecuada para hacer nuestros deseos realidad: meditaciones, afirmaciones, interpretación de sueños, construcción de espacios de creación… Es el derecho de todo ser humano el gozar de una vida plena; este libro constituye la mejor herramienta para conseguirlo.

¡Descargarlo ya!

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Encargada y responsable de la edición: Lorena Lacaille

Para comentarios, dudas y sugerencias escríbeme a: mundometafisico@gmail.com

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Los regalos que nos ofrece la gratitud

23 Ene

Lee Coit

Hace cerca de veinte años Lee Coit inició la búsqueda de respuestas para su sufrimiento y su frustración. Decidió dedicar todo un año a su búsqueda, y el resultado fue des­cubrir un guía interior. Desde entonces ha seguido esa voz interna para tomar todas sus decisiones. Ese camino lo ha conducido a una vida apacible y feliz, a escribir libros de gran popularidad (Listening [Escuchar] y Accepting [Acep­tar]) y a dar conferencias y seminarios en Estados Unidos y Europa. Durante unos diez años dirigió el centro de retiro Las Brisas. Su espectacular transformación al pasar de ser un ejecutivo de una ajetreada agencia de publicidad a ser una persona espiritual feliz y realizada, nos da esperanza a todos los que deseamos vivir de un modo mejor.

Pensamos que la gratitud es dar las gracias con palabras o hechos para corresponder a la amabilidad de alguien. A mí se me educó para dar siempre las gracias aunque no estu­viera realmente agradecido. La gratitud puede transformar­se en una respuesta automática a cualquier situación que nos beneficie, y solemos expresarla sin darnos cuenta de sus muchos beneficios. Igual que la celebración del día de Acción de Gracias, la expresión del agradecimiento puede hacerse tan protocolaria que llega a perder su verdadero sentido. Del mismo modo en que el «¿Cómo estás?» no es una pregunta sino un saludo, el «Gracias» puede conver­tirse en sólo una manera simpática de dar por acabado un encuentro o una conversación.

¿Qué regalos nos ofrece la gratitud cuando la expresa­mos? Una antigua enseñanza espiritual dice que «dar y reci­bir son lo mismo». Si es así, ¿de qué sirve dar las gracias? En primer lugar, la gratitud tiene enormes poderes regenerado­res. Hace mucho tiempo descubrí que agradecer lo que tenía me servía para superar el sentimiento de autocompasión. Mi gratitud hacia otras personas siempre aumentaba mi feli­cidad. Cada vez que me sentía poco apreciado, hacía un recuento de todas ks cosas maravillosas que me habían ocu­rrido recientemente y me volvía la alegría. Agradecer lo que tengo es también una eficaz manera de liberarme de una sensación de pérdida. Cuando soy consciente de todo el amor que recibo, puedo olvidar rápidamente mis problemas. La gratitud es una excelente manera de dejar de concentrar­me en las situaciones negativas y fijar mi atención en lo que está bien. Ya sea que dé las gracias a mi Fuente Divina o a mis amigos, el simple hecho de ser consciente de lo que recibo y de expresar mi gratitud de un modo activo, me produ­ce el deseado estado de alegría.

Lo segundo que comprobé acerca de ser agradecido fue que podía extender hacia atrás mi alegría presente, pensan­do con gratitud en personas y acontecimientos de mi pa­sado. Eso siempre me hace sonreír, y se me inunda de ale­gría el corazón cuando recuerdo con cariño a mis fabulosos amigos y los buenos ratos que hemos pasado. Con los años he observado que cuanta más gratitud siento por el pasa­do, más feliz soy en el presente. Llegar a un estado de ale­gría con la gratitud me resulta fácil cuando pienso en recuerdos agradables, pero no excluyo de mi gratitud los recuerdos desagradables. Sentirnos agradecidos por aque­llas personas que pensamos que nos han hecho daño puede ser más difícil, pero es un modo muy eficaz de sanar el pasado. A eso yo lo llamo «gratitud incondicional». Sig­nifica que damos las gracias a Lodo el mundo, al margen de si pensamos que se lo merecen o no.

Lo que a mí me da resultado es recordar sólo las cosas buenas de cada persona y dejar de lado los otros pensamien­tos- Siempre logro encontrar algo que agradecer sinceramen­te de cada persona. A veces incluso he comenzado con la idea de que por lo menos esas personas ya no están en mi vida. Después olvido mis deseos y expectativas sobre cómo de­berían haber actuado y trato de pensar en alguna buena cualidad que poseen. Aunque sea pequeña, insisto en ese pensamiento y desecho los otros recuerdos. Una vez, por ejem­plo, comencé con la idea de que cuando almorzaba con esa persona, siempre íbamos a un lugar agradable. Diariamente traigo a mi mente a la persona elegida y trato de añadirle otra buena cualidad. Si ese día no logro ver en ella ninguna nueva cualidad, vuelvo a una vieja. Hago esto hasta que logro pensar en esa persona sin disgusto o sin el deseo de evitarla. Antes de darme cuenta, comienza a suceder algo sorprendente.

Al principio tal vez me cueste encontrar algo que agra­decerle, por pequeño que sea, pero al perseverar en el intento aparecen poco a poco buenas cualidades. Puede que no sean el tipo de cualidades que a mí me gustan, pero tal ve? gusten a otra persona. Si continúo buscando buenas cualidades, al cabo de un tiempo comienzo a ver de qué modo otras personas de mi pasado me beneficiaron. Tal vez no trataron de ayudarme, pero mi gratitud abre mi visión hasta un punto en que logro ver que me hicieron un verda­dero regalo espiritual. Un verdadero regalo espiritual es algo que aumenta mi conciencia de mi verdadera naturale­za espiritual. No pasa nada si nunca llegamos a ese punto en que vemos que esas personas nos han ayudado de un modo humano o mundano. No pasa nada si esas personas jamás cambian de una forma que aprobemos. Es importan­te ser sincero en los sentimientos y no suprimir viejas heri­das o fingir que todo está bien si no lo está.

Para ver el regalo espiritual, dejo de lado mis ideas de cómo quiero que sean las cosas. Me va bien hacerme pre­guntas de este estilo: « ¿Corno me ayudó esta persona a tomar más conciencia de mi naturaleza espiritual?», « ¿De qué forma sus actos me condujeron o empujaron en una determinada dirección que favoreció mi crecimiento espiri­tual?», «Aunque sus actos me parecieran perjudiciales para mi yo humano y físico, ¿de qué manera contribuyeron a favorecer y apoyar a mi yo espiritual?». Como puedes ver, estas preguntas son difíciles. Puede haber el deseo de man­tener a otra persona encerrada en una red de acusación y culpa. Al principio quizá te parezca que expresar una grati­tud incondicional en esas situaciones es como «liberar» a personas que nos caen mal. Puedo asegurarte, por propia experiencia, que somos nosotros quienes nos liberamos. La gratitud, como su hermano el perdón, libera en primer lugar a quien la expresa. La gratitud nos libera de nuestra prisión auto impuesta de odio y deseo de venganza. Lo que conside­ramos agravios del pasado son las rejas de nuestra prisión. La gratitud incondicional hace que esas rejas desaparezcan. El odio no sólo nos aprisiona en una pequeña celda de auto-compasión, sino que también nos separa de aquellas perso­nas que desean aportar amor a nuestra vida. (El odio incluye desde la rabia hasta un deseo aparentemente inocente de evitar a alguien.) Nuestro pasado, liberado por la gratitud, libera a nuestro presente para que sea tal como podría ser.

Por último, el regalo más maravilloso que nos ofrece la gratitud incondicional es la claridad y la clarividencia. Al expresar una gratitud incondicional, comienzo a ver que todo está aquí para bendecirme. La verdad es que no sé explicar cómo sucede esto. Simplemente sucede. No tiene ningún sentido si lo consideramos desde el punto de vista de nuestros procesos de pensamiento mundano. Sólo el acto real en el que se expresa una gratitud incondicional produce el fantástico resultado de ver con claridad. Al con­tinuar extendiendo mi gratitud a todas las personas de mi pasado y mi presente, comienzo a ver que todo lo que me rodea está en verdadera armonía. Comienzo a ver que lo que consideré perjudicial e injusto, en realidad no era así; verlo de ese modo fue una mala interpretación por mi parte, un juicio erróneo basado en mi percepción, que tiene un alcance muy limitado.

Por lo visto la percepción humana es muy potente. Procede de nuestro limitado concepto de nosotros mismos. Desde este punto de vista, el de la perspectiva de unos seres limitados y desconectados, vemos un mundo plagado de peligros y sufrimientos. Si nos negamos a actuar según esta percepción, y en lugar de ello deseamos ver lo que está ocurriendo en nuestra vida espiritual, tenemos una visión totalmente diferente. Empezamos a ver las relaciones de interconexión e inter-sustentación de la realidad. Comenza­mos a ver la danza espiritual a la que cada uno se dedica. Es importante no tratar de descubrir cuál es la danza, sino simplemente dejar que se nos revele y entonces movernos al compás. La gratitud incondicional no pretende controlar la situación; lo que hace es liberarnos del estrés y el sufri­miento; reemplaza nuestra frustración por la paz, la alegría y la felicidad que son nuestras por naturaleza.